BERTA ISLA MARÍAS, JAVIER

Nota media 6,89 Bueno 38 votos 7 críticas

Resumen

«Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido. A veces creía que sí, a veces creía que no, y a veces decidía no creer nada y seguir viviendo su vida con él, o con aquel hombre semejante a él, mayor que él. Pero también ella se había hecho mayor por su cuenta, en su ausencia, era muy joven cuando se casó.»

Muy jóvenes se conocieron Berta Isla y Tomás Nevinson en Madrid, y muy pronta fue su determinación de pasar la vida juntos, sin sospechar que los aguardaba una convivencia intermitente y después una desaparición. Tomás, medio español y medio inglés, es un superdotado para las lenguas y los acentos, y eso hace que, durante sus estudios en Oxford, la Corona ponga sus ojos en él. Un día cualquiera, «un día estúpido» que se podría haber ahorrado, condicionará el resto de su existencia, así como la de su mujer.

Berta Islaes la envolvente y apasionante historia de una espera y de una evolución, la de su protagonista. También de la fragilidad y la tenacidad de una relación amorosa condenada al secreto y a la ocultación, al fingimiento y a la conjetura, y en última instancia al resentimiento mezclado con la lealtad.

O, como dice una cita de Dickens hacia el final del libro, es la muestra de que «cada corazón palpitante es un secreto para el corazón más próximo, el que dormita y late a su lado». Y es también la historia de quienes quieren parar desgracias e intervenir en el universo, para acabar encontrándose desterrados de él.

7 críticas de los lectores

Cuando somos pequeños nos suelen preguntar qué queremos ser de mayores, como si nuestra opinión en ese momento no fuera inamovible y no fuera cambiando según vamos creciendo y conociendo mundo. En la adolescencia, sin embargo, hay algunas ideas u opiniones que se consolidan a la par que surgen, aunque después no resulten como esperábamos en un principio.
Berta Isla se encaprichó del nuevo alumno del instituto, Tomás Nevinson, en cuanto lo vio, no tardó mucho en imaginarse su nombre de casada, Berta Isla de Nevinson, y cómo iba a ser su vida con él, así que se puso manos a la obra para conquistarlo como quien se empeña en comer caviar auténtico para cenar aunque su economía no se lo permita, si bien es cierto que no le costó mucho, Tomás había tenido la misma determinación para con ella.
Su relación, no obstante, no comenzó con buen pie, la distancia, las mentiras y la ocultación de información fueron su marca y seña desde el inicio y, aunque ambos creían que esto solo sería algo temporal hasta que se casaran y convivieran, no hizo más que empeorar: un acontecimiento inesperado obligó a Tomás a llevar una vida paralela, una vida de la que Berta solo tiene una pincelada de realidad y toneladas de suposiciones imaginadas.
Es por ello que en esta novela se habla de amor, sí, pero no de un amor romántico y empalagoso, sino todo lo contrario, podría decirse que habla del lado oscuro de este: de la desconfianza, la soledad aun estando acompañado, la traición y, contradictoriamente, también de su antónimo, la lealtad. También habla de los caprichos del destino y de nuestra capacidad de redirigirlo, cambiarlo o aceptarlo, de la madurez, del paso del tiempo, de la espera, de las dudas, del miedo y de las inseguridades.
Berta Isla nos narra, intercalando el punto de vista y las vivencias de Berta y el punto de vista y las vivencias de Tomás, una Odisea modernizada en la que Berta pasa el día en el balcón de su casa de Chamberí esperando el regreso de su querido, y a la vez odiado, Tomás Nevinson, como hacía Penélope en su templo; por su parte, Tomás, tras haber vivido cientos de aventuras a lo James Bond, solo quiere volver a casa, como Ulises, a la tranquilidad de su hogar, aun sin saber si será bienvenido o no, si Berta ya lo habrá olvidado. Así, mientras Berta se debate si seguir aferrada a la barandilla del balcón, que simboliza su lealtad hacia su marido, o soltarse, Tomás zozobra entre los mares del querer y el deber, la “fama” y el olvido, su auténtica realidad o la realidad de aquellos a los que tiene que interpretar en su trabajo.
Berta Isla es un claro ejemplo de las máximas: “el que la sigue la persigue”, “todo puede cambiar en un instante” y “el que espera desespera”. También es una obra cuidadosamente escrita, en la que Javier Marías vuelve a hacer gala de su prosa. (Sandra C. Jarén, 4 de mayo de 2018)

hace 7 meses
9

Partiendo de que toda criatura humana constituye un profundo misterio y secreto para todos los demás, citando más o menos a Dickens, Marias escribe esta novela que explora y explota como casi ninguna otra, que al menos yo haya leído, los límites de la identidad, las falsas apariencias y los más íntimos secretos de los seres humanos. Obviamente, con la elegancia y el estilo que son marca de la casa.

hace 6 meses
7

hay partes que son muy tediosas, pero la historia es buena.

hace 6 meses
9

Estoy bastante de acuerdo con la crítica anterior de Yolanda. Pero a mi me ha gustado. Es verdad que puede resultar lenta, también inverosimil, incluso con derivaciones de la trama algo pueriles, y conectando con la historia de forma algo frívola, pero cuando pienso en la novela, tras una semana de haberla acabado, sé que me ha gustado. Es la primera vez que leo algo de este autor y me doy cuenta de que he tenido entre las manos una pieza de literatura con mayúsculas.

hace 9 meses
7

No leo mucho a Javier Marías, porque parece que todas sus novelas son un poco la misma aunque cambien ligeramente las tramas. Su prosa es brillante y rica, pero sus libros, en general son densos, lentos, reiterativos y en este caso, con una historia con cierta intriga pero bastante inverosímil y que deja muchas incógnitas. Berta Isla, la principal protagonista de la novela, reflexiona y reflexiona y reflexiona sobre la espera, el amor, la duda, la confianza, la soledad…debido a las largas ausencias y el secretismo de su marido, un personaje un tanto oscuro, a quien con el paso del tiempo, apenas reconoce, mientras el autor, que sitúa la acción (si le podemos llamar acción) a mediados del siglo veinte, da un pequeño repaso a algunos de los conflictos de nuestra historia reciente, desde los últimos años de Franco y las manifestaciones estudiantiles, hasta los años noventa, con la caída del muro de Berlín, la guerra de las Malvinas o el conflicto del Ulster. Una novela introspectiva y filosófica, con un léxico poderoso, muchas reflexiones, poco diálogo y poca acción ( marca de la casa) que encandila a algunos (respeto) y acaba resultando pesada a otros. Yo me encuentro entre estos últimos.

hace 9 meses
9

Es el primer libro que leo de Javier Marías y no será el último. Coincido con Aketza en que me parece un excelente escritor de prosa riquísima y utilizada en su medida justa, sin barroquismos innecesarios. En ocasiones tenía la impresión de que se extendía en un pensamiento porque sí, porque le parecía interesante... pero no, quiere llevarte allí exactamente, consigue meterte en la piel del personaje, tanto de Berta como de Tomás de una manera precisa e inquietante mediante un uso de las palabras tremendamente eficaz, preciso. Pocos autores me han llevado hasta allí, el Nirvana de cualquier lector. Y leo bastante

hace 11 meses
9

No hay ni la más mínima duda de que Javier Marías es uno de los mejores escritores vivos que hay en la narrativa actual, su prosa es impecable, con un léxico riquísimo y lleno de matices, y sería una injusticia que el día de mañana no se le diese el Nobel de literatura. "Berta Isla" es su última novela, ya han pasado unos cuantos años desde "Así empieza lo malo". La espera ha merecido la pena, un libro de más de quinientas páginas que se lee prácticamente de un tirón y del que no te puedes despegar ni un solo momento. Aunque se trate de una historia sobre el amor y las parejas hace hincapíe en la soleda o sobre lo poco que conocemos al prójimo a pesar de vivir mucho tiempo juntos, de las imposturas o dobles vidas. De ponerle un pero es que la historia te deja con dudas y preguntas sin responder, pero es normal tratandose de una novela sobre el espionaje (que no una novela de espías). Merece mucho la pena, como toda la obra del autor.

hace 11 meses