La novela se inicia con Sidi, el rey de Marruecos, enfermo y al borde de la muerte. Mohamed ben Mohamed lo acompaña y recuerda las vicisitudes y anécdotas vividas a su lado. Forma parte del séquito de cortesanos cuya misión es ocuparse y entretener al monarca.
De origen humilde, el protagonista narra sus inicios y cómo, gracias a las circunstancias que le rodearon y a su memoria de elefante, capaz de recordar cualquier texto leído o conversación mantenida hace años, llegó a ser un erudito y el más apreciado por Sidi. Pero no es fácil mantener su estatus; siempre rodeado de otros cortesanos con misiones diversas (el músico, el enano, el vidente, el médico... y bufones varios), la rivalidad y la burla es el pan de cada día con tal de conseguir ser el primero en captar la atención y la sonrisa de su señor. Un puesto además expuesto al humor y a la tiranía del rey, que igual puede ascender a uno a la cumbre más elevada como hundirlo en el pozo más profundo. De hecho no deja de ser una historia de semiesclavitud en pleno siglo XX.
Pero esta no es solo la tierna y bella historia de un bufón leal y devoto en la corte del rey, paralelamente también narra el drama familiar y caída que sufrió al participar uno de sus hijos en un atentado contra el monarca.
El autor escribe una novela sobre la vida de su padre, que estuvo más de 35 años al servicio de Hasan II, rey de Marruecos. Probablemente pretende ahuyentar los fantasmas familiares que le han acompañado desde niño, con el padre ausente y un hermano preso del que su propio progenitor reniega. Narrada en primera persona por el protagonista, no es una biografía, e imagino que debe haber bastante ficción, pero teniendo en cuenta que se basa en hechos reales es una historia fascinante.
Desde la primera página llama la atención el lenguaje rico y lírico, pasan las páginas y no puedes soltar el libro, es una delicia de leer. Es un relato evocador que sorprende y encanta por igual. Me ha gustado mucho, tanto la trama, que es como reencontrarse con un cuento de “Las mil y una noches”, como la forma. Una lectura, en mi opinión, más que recomendable.