Novela de aventura donde discurren un sinfín de personajes e instituciones históricas: Inquisición, Lutero, Erasmo, Carlos V, Francisco I, Paracelso y un larguísimo etcétera. Ambientada en la convulsa Europa de la reforma luterana y la contrarreforma, te hace comprender un legado histórico cada vez más lejano, sin embargo, tan afectivo, los cimientos de nuestro presente político, económico y cultural. Su lectura te hace viajar a un pasado, magníficamente ambientado y dibujado, no olvidemos que el autor lo es de una de las mejores novelas históricas o de época jamás escrita, ‘Sinuhé el egipcio’. Denoto una cierta influencia de la picaresca de nuestro siglo de oro, aunque los españoles salimos muy mal parados de entre sus páginas, de existir un bárbaro sanguinario, desleal, cruelmente ambicioso y codicioso, ese hablaría castellano. Una novela recomendable para quien quiera pasar un agradable rato de lectura, aunque ,tal vez, acortando su extensión se hubiese limado apartados un tanto tediosos, por repetitivo. Al final de la novela te incita el autor a continuar las aventuras por tierras venecianas, por el Imperio Otomano de Solimán, por Damasco, Bagdad. Acabo de empezar la segunda parte con impaciencia.
hace 10 años