Resumen

En «Miau» Galdós quiere vincular y vincula la ficción de la novela a la realidad histórica de los dos momentos en que el relato transcurre y en que la novela se escribe, la España de la Restauración en dos etapas y situaciones muy diferentes: la romántica y llena de esperanzas de una España Moderna, recién casado Alfonso XII con su prima María de las Mercedes, y la de la desesperación general, en un mundo cerrado en sí mismo con los turnos en el gobierno de Cánovas y Sagasta, que se produce a la muerte del rey. «Miau» es, como Galdós quería, un trozo de España. A la burocracia, la Administración Pública, al Estado, los gobiernos, las influencias, los manejos de oficinas y funcionarios dedicó Galdós esta novela, centrando la historia en el asunto de una cesantía y del complicado proceso de desgaste psicológico al que se ve sometiendo su protagonista.

8 críticas de los lectores

3

Un Galdós concentrado se halla en esta obra, donde, no obstante su actualidad (el personal de RTVE alterna según los gobiernos), protagonista y asunto son baldíos, y numerosos personajes, cuando no informes, grotescos. Recurre a la sicología infantil de Luisito, esta vez, para pintar ambientes en que nada digno de mención acontece, aparentando ausencia injiriéndose con su tono mazorral de cháchara. Teniendo por fijación el afán de aparentar, hasta tal punto se detiene miope en la mezquindad de las conductas que incluso el amor es huero, burdo remedo del Romanticismo. Ejemplo de torpeza crasa: tras comparar a "multitudes que chorreaban de todas las oficinas" con "afluentes", las describe desatinado como "cemento que traba y solidifica la arquitectura. . ." (cap. XXXVII).

hace 1 mes
8

Conmovedor. Mágico Galdós.

hace 2 años
9

Leyendo esta novela, pienso y recreo la situación de penuria de muchas personas, lo cual quiere decir que lo que se cuenta en ella es universal. Un hombre se queda sin su trabajo de funcionario por un cambio de gobierno y a pesar de que se pasea de despacho en despacho, sólo recogiendo promesas de una futura colocación, su situación no mejora. Corrupción política, miseria, dedismo, paro, ¿nos suena? De todo ello se hacía eco Galdós hace 130 años.

hace 3 años
8

El tema de los funcionarios no es lo mas apasionantes que existe pero he disfrutado igual por la habilidad de Galdós para la creación de personajes y por esos detalles costumbristas que se gozan tanto. Mientras no se inventen las máquinas del tiempo, lo mas cercano que tenemos a viajar al Madrid de finales del XIX es leer una novela de Galdós. La sociedad retratada no se diferencia mucho de la España actual. Mucho enchufismo y amiguismo. Los corruptos triunfan y los honrados malviven bordeando la miseria. Una de las cosas que mas me gusta de Galdós es encontrarme expresiones y frases hechas de la época. Por ejemplo, el término despectico polacada. Me pregunto en que momento esa palabra pasó a emplearse contra los catalanes por parte de los madrileños.

hace 5 años
10

Cuenta la historia de Ramón Villaamil, honrado trabajador en la Hacienda pública, ahora cesante, por no tener las influencias necesarias, que casi todos los días va al ministerio a ver si puede reincorporarse, sin saber que es objeto de mofa de sus excompañeros a los que considera amigos. Vive con su mujer, su hermana y su hija (Las miau), derrochadoras, frívolas e insustanciales a las que solo les importa aparentar. Paralelamente a la caida de Ramón, narra el ascenso de Victor, su yerno, incompetente, pero de buena planta, embaucador, tramposo y sin escrupulos. Critica a la sociedad, en que vale más un incompetente y vago, con buenas maneras, que un humilde y honrado trabajador. Vamos tal cual, la sociedad actual..

hace 6 años
6

Me ha parecido una historia muy divertida y cercana en estos tiempos de crisis, los personajes son geniales y las situaciones a veces extremas pero interesantes. Las Miau existen a montones hoy en dia, la busqueda de padrinos para lograr un puesto tambien, en fin es una satira genial.

hace 7 años
8

Unos personajes muy bien definidos y reales, una historia conmovedora, unas situaciones duras y penosas... y tan actuales, que parece mentira. Lo que más me gustó es la realidad con un toque de fantasía que utilizan autores tan queridos como Laura Esquivel, Gabriel García Márquez, Isabel Allende...

hace 9 años
4

Seguramente sea mejor que el recuerdo de "tocho interminable" que tengo de él de mi etapa escolar.

hace 11 años