LOS ESCARPINES DE KRISTINA DE NORUEGA SÁNCHEZ-ANDRADE, CRISTINA

Nota media 5,5 Regular 6 votos 3 críticas

Resumen

Siglo XIII. La Reconquista está en pleno auge. Una plaga de langostas asola Castilla y una mujer, ante los primeros dolores de parto, detine su caballo en los inhóspitos páramos de Toledo. Antes de dar a luz, hace algo extraño: entierras sus hermosos escarpines y con ellos, el secreto que encierran. La mujer es Beatriz de Suabia y el niño que viene al mundo es el futuro Alfonso X El Sabio. Al lado de Beatriz está su suegra, doña Berenguela la Grande, la mujer que más influencia tendrá sobre el futuro rey, para el que tiene planeado un glorioso destino: convertirlo en emperador del Sacro Imperio romano. Años más tarde, cuando la princesa Kristina de Noruega llegue a Castilla para casarse con Alfonso, tendrá en su poder los escarpines, pero ¿cómo es posible? Y, sobre todo, ¿Qué misterio encierran?

3 críticas de los lectores

Doña Berenguela la Grande sólo tiene una obsesión: convertir en emperador del Sacro Imperio Romano Germanico a su nieto el infante Alfonso X el Sabio. Siglo XIII. En plena reconquista, la obsesión de la anciana Berenguela se vuelve enfermiza y ayudada por el Arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada urden un plan para desposarlo con una princesa linajuda que habitaba en tierras noruegas y tener así más posibilidades para aspirar al trono del Sacro Imperio Romano. Contrariamente a los esfuerzos y deseos de su abuela y del clérigo, finalmente Alfonso X el Sabio acaba contrayendo matrimonio con Violante de Aragón, hija del rey Jaime I de Aragón. Pese a que finalmente años más tarde la esperara princesa Kristina de Noruega aparece en escena para contraer matrimonio con el ahora rey Alfonso X, dicho enlace queda anulado y pasa a casarse con su hermano el infante Felipe. La novela está bien ambientada y refleja fielmente la época sobre la que versa, la autora ha conseguido una impronta particular e interesante de los personajes que aparecen en el libro. También es interesante conocer la figura de la princesa Kristina de Noruega, prácticamente desapercibida en los libros de historia por tratarse de un hecho poco conocido y anecdótico. Recomendable. (David Sánchez)

hace 8 años
1

Estoy totalmente de acuerdo con Montse, hacía tiempo que no leía un libro tan malo y decepcionante, en el que no sabes hacia dónde va la historia, con un montón de temas ( que ni siquiera son interesantes, como la plaga de langostas o la historia de los escarpines ) que se plantean, se les da una importancia exagerada y ni siquiera se resuelven. Eso por no hablar de los horribles personajes, desde el primero hasta el último, especialmente en el caso del rey Alfonso, que en este libro tiene de sabio lo mismo que Belén Esteban, y de su desagradable abuela Berenguela ( totalmente impresentables las escenas en las que ésta se dedica a espiar a las parejas que hacen el amor, como si fuera un viejo verde ). Ya es difícil que a mí no me guste una novela histórica, pero desde luego este libro lo ha conseguido.

hace 7 años
2

Es un libro decepcionante, a pesar del atractivo de la historia de la princesa noruega en la que están implicados Alfonso X el Sabio y su abuela, Berenguela la Grande. A pesar de pertenecer a la categoría de novela histórica, el tratamiento de la historia y de los personajes hace que todo lo narrado parezca una ficción, una mentira. Los personajes son ridículos, desagradables, esperpénticos, movidos solo por bobos caprichos y por motivaciones incomprensibles. El tratamiento que se les da es incoherente: no corresponde la dignidad o la fama que se les atribuye a los personajes (y no ya históricamente, sino dentro de la propia novela) con su comportamiento, obsesivo cuando no directamente estúpido.Por otra parte, en la historia se plantean varios temas o intrigas que no llegan a resolverse en ningún momento, volviendo a ellas constantemente hasta resultar repetitivas y aburridas. La novela no llega a ninguna parte, los personajes están mal construidos y la historia no se desarrolla de forma convincente. Los hechos históricos que tienen lugar, a pesar de su enorme interés, apenas sirven para algo más que para enmarcar las supuestas acciones principales, que dado su deficiente desarrollo y su carácter inconcluso, no consiguen atrapar la atención; se ha desaprovechado totalmente a los personajes, las tramas propuestas y el contexto histórico en el que se sitúan.

hace 7 años