LOS MALOS CONSEJOS VÁZQUEZ, PABLO

Nota media 9 Excelente 1 voto 1 críticas

Resumen

El adolescente es un mutante, sediento de emociones fuertes, de sexo. Ansioso por rebelarse contra los padres, contra la sociedad, contra el mundo. Es un outsider por naturaleza, al menos durante unos años. Por eso se siente atraído por hombres lobo, zombies, vampiros, monstruos y… gente en cueros gimiendo de placer. Deseoso de ser aceptado y también, amado o admirado, muchas veces gira en la dirección incorrecta, atraído por cantos de falsas sirenas, guiado por malas sugerencias, pues normalmente se deja aconsejar por quien no debe, pues solo le motiva la subversión. Este libro contiene sin duda todo lo que se debería amar en la pubertad. Monstruos, casi siempre de carne y hueso, malas decisiones, sexo cochino y asesinatos a quemarropa. Faltan vampiros, pero tiene en cambio presidiarias cachondas y travestis sobreactuados, así que bien. El universo de Pablo es amplio y complejo. A ratos apocalíptico, nihilista, cínico, y eso es algo que evidencia Los malos consejos, trufado, además, de decenas de guiños y referencias al cine y la literatura casi imposibles de abarcar. Repleto de metáforas tronchantes, giros ingeniosos y grandes dosis de humor, para hacer esta angustia vital más llevadera. Pablo se la juega, se la juega continuamente con expresiones y frases que le llevarían a la lapidación inmediata de ser pronunciadas en otro contexto y a título personal. Pero no es él quien habla, sino sus personajes, casi siempre deleznables, retorcidos, perversos, y lo hace bajo el amparo de la ficción literaria, quizá el último reducto de libertad en una sociedad infantilizada, perpetuamente ofendida y escandalizada.

1 críticas de los lectores

9

Una compilación de relatos que ahondan en la rebeldía juvenil, así como en toda una serie de referencias metacinematográficas y literarias al cine de serie Z y B, al Giallo, a las producciones de Roger Corman, al destape, al erotismo, a la desinhibición sexual, al lenguaje propio, ya no del realismo sucio, sino del brutalismo sucio, pero también es un llamamiento y un apelativo a las emociones y al vivir cada instante como si fuera el último. Un peso pesado literario, de un autor único y diferente.

hace 2 meses