Novela homónima de una de Susanna Tamaro y otra de Gullermo Francovich. La de Gabriela Rábago es, a manera de autobiografía, la historia de la infancia de Ocatvio. Segundo hijo, de cuatro, de un matrimonio distanciado a causa del trabajo de él mientras que ella se queda en casa, postrada debido a la lamentable condición que le acarrea su embarazo, Octavio comparte ciertas experiencias de su infancia a un testigo mudo que podríamos determinar como su pareja. Los pasajes relatados son parte de esas experiencias determinantes en la vida de un niño: las aventuras infantiles en parajes desconocidos para los adultos, las fantásticas, y a la vez misteriosas, visiones de personas desaparecidas o, muy seguramente, imaginarias, los tristísimos encuentros con la desilusión y enfermedad. El leit motiv de Octavio es el terrible temor que todo niño enfrenta en algún momento: la pérdida del padre o la madre. A través de las páginas de esta novela, Octavio nos muestra cómo hace frente a esos temores, visiones y aventuras, con la compañía o ausencia de sus hermanos (Andrés-el mayor-, Julián y Eugenia- los menores-)