El caos controlado es necesario para poder innovar. Las organizaciones que no abrazan la incertidumbre no progresan. Los autores son expertos en liderazgo y en organizaciones y la tesis que exponen es la de necesidad de que exista un caos contenido en nuestras vidas de forma tal que ideas nuevas puedan emerger “de la nada”; argumentan que las estructuras jerárquicas pueden ser muy útiles para algunas organizaciones pero impiden la creatividad e innovación. Una dosis de caos controlado delimitado a algunos momentos y espacios puede permitir que afloren nuevas maneras de resolver los problemas.