Mis lecturas me han traído hasta Annie Ernaux y Los años. En principio pensé que quizá no era la autora más indicada para mí ya que la autobiografía no me atrae; porque con frecuencia parece confundirse con la autoterapia. Tampoco siento una afinidad especial por la nostalgia, ya que es un recurso utilizado para emocionar cuando el relato por sí solo no basta. Ernaux reconstruye una vida que atraviesa la Francia de los años cuarenta hasta comienzos del siglo XXI. Aunque vivo en Francia desde 2009, gran parte de la época que describe me resulta ajena y la conozco únicamente por referencias. Por eso temí equivocarme con esta novela, al no hablarme directamente. Sin embargo, Ernaux no escribe un ejercicio de nostalgia. Lo que le interesa es mostrar cómo el tiempo transforma silenciosamente el mundo y a quienes lo habitan. Como las costumbres, las ideas y los objetos cotidianos nos parecen permanentes mientras los vivimos, pero sólo al mirar atrás descubrimos cuánto han cambiado. Como el mundo es transformado gracias tanto a los grandes acontecimientos históricos como a las pequeñas transformaciones de la vida diaria. Cuando muchas obras históricas sitúan a sus personajes en el centro de los acontecimientos, Ernaux observa la Historia como suele vivirse realmente: desde la experiencia cotidiana, sin ser plenamente consciente de la importancia mientras sucede, sin estar ahí, sin haber vivido ese momento, sin siquiera haberlo sentido, ya que tu vida cotidiana te absorbe. Ernaux nos traslada a la época a través de viejas fotografías y de vídeos (recursos ya vistos), pero brilla cuando lo hace de forma más sutil, especialmente al hacerlo a través del cambio de los objetos o de las formas de pensar, y entre estos cambios se cuela ella, que deviene un nosotros, y nos muestra cómo cambia su vida, que es la de todos, adaptándose al ahora, al momento fugaz en el que vivimos. La autora renuncia a los adornos, su prosa es limpia, desprovista de sentimentalismo o juicios morales, solo describiendo los hechos y los objetos. Se niega a la nostalgia y, gracias a ello, esos listados de marcas comerciales, eslóganes políticos o canciones de moda no buscan que el lector sonría con ternura por el pasado; sirven para mostrarnos el cambio, la mutación, lo que fue, lo que parecía permanente y apenas duró un instante, porque todo se transforma y seguirá haciéndolo. Es cierto que puede costar entrar en el relato ya que no es una historia al uso, en ciertos pasajes, la acumulación de marcas, eslóganes y roza la saturación, aunque ¿no es lo que hace la sociedad de consumo? Y, especialmente, dado que todo se ve desde su punto de vista y sus intereses, entrados en los 80, la política ocupa un gran espacio en el texto, es como ella lo ha vivido, sin embargo, provoca un desequilibrio respecto a los años pasados y puede aburrir un poco al lector no interesado. También podemos darnos cuenta como ese 'nosotros’ no es tan universal, esa memoria colectiva sigue siendo parcial. La mirada de la autora está inevitablemente ligada a un entorno cultural e intelectual concreto que es desde el que ella parte. Pero el relato no pretende ser universal, pretende reconstruir los cambios de una vida, la suya y que el lector observe esos cambios y haga el resto. Ernaux no escribe para presumir de lo que vivió, sino para advertirnos de que el presente es efímero y nada permanece. La lectura no es ligera, pero se devora; no por los personajes, no por el relato, pues no lo hay. Quizás ocurre porque, cuanto más se acerca al presente más cercano me parece, ya que el mundo cada vez está más conectado; o quizás es por ver cómo ella sobrevive al paso del tiempo, o porque, como un accidente en carretera, no podemos apartar la vista, aunque sepamos lo que va a ocurrir. Puede que, porque esas imágenes no eran mías, pude fijarme más en los mecanismos de la obra en lugar de hacer acopio de los recuerdos que comparte. Me parece un relato valioso porque Ernaux escribe desde una posición privilegiada para retratar transformaciones históricas y sociales, desde la aparición y el reinado de la sociedad de consumo, la enorme evolución de la condición de la mujer a los cambios en las formas de relacionarnos con el mundo.
hace 1 hora
LOS AÑOS ERNAUX, ANNIE
- Género Biografías, Memorias
- Editorial CABARET VOLTAIRE
- Año de edición 2019
- ISBN 9788494941450
- Idioma Español
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Resumen
«Se desvanecerán todas de golpe como ha sucedido con los millones de imágenes que estaban tras las frentes de los abuelos muertos hace medio siglo, de los padres, muertos también ellos. Imágenes donde aparecíamos como niñas en medio de otros seres ya desaparecidos antes de que naciéramos, igual que en nuestra memoria están presentes nuestros hijos pequeños junto a nuestros padres y nuestras compañeras de colegio. Y un día estaremos en el recuerdo de nuestros hijos entre nietos y personas que aún no han nacido. Como el deseo sexual, la memoria no se detiene nunca. Empareja a muertos y vivos, a seres reales e imaginarios, el sueño y la historia.» A través de fotos y recuerdos dejados por los acontecimientos, las palabras y las cosas, Annie Ernaux (Premio Nobel de Literatura 2022) nos hace sentir el paso de los años, desde la posguerra hasta hoy. Al mismo tiempo, inscribe la existencia en una nueva forma de autobiografía, impersonal y colectiva.
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