A veces, la guerra no se gana con espadas. A veces se gana con una mano extendida, una sombra compartida, una verdad susurrada al oído: No hay tormentas eternas, solo almas lo bastante fuertes como para atravesarlas.
Cuando Eda llegó al mundo, Skylar O'Hara volvió a sentir los latidos de su propio corazón que había permanecido inerte durante siglos. Sin embargo, ahora la jinete corre peligro: la Dama ha vuelto y no parará hasta hacerse con la magia de Eda y el poder de todo el imperio. La guerra está a punto de comenzar y solo las alianzas más imposibles, las bestias ancestrales y los secretos enterrados podrán salvar el imperio de su destino.