LA VUELTA AL MUNDO CON LA TÍA MAME DENNIS, PATRICK

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Resumen

Tras partir hacia Oriente con el pequeño Michael, tía Mame (que nos sorprendió y fascinó con La tía Mame, Acantilado, 2010) había prometido regresar a tiempo para la vuelta al colegio del niño. Pero ya han pasado dos años y medio, y nada se sabe de la extraña pareja, más allá de algunas postales fortuitas llegadas desde lugares exóticos. Pegeen está fuera de sí, pero Patrick intenta calmarla: tía Mame es la mejor compañera para dar la vuelta al mundo, su único problema es no ver nunca el momento de regresar… Así que Patrick decide explicar a su mujer, con bastantes omisiones, una parte de su vida que había mantenido oculta hasta entonces: unos años antes de la Segunda Guerra Mundial, él dio la vuelta al mundo con tía Mame: París, Londres, la Austria nazi, la Rusia soviética y Oriente son algunos de los destinos de ese divertidísimo viaje, lleno de aventuras, en el que el lector no para­rá de reír con la extravagante y deliciosa Mame, con su sentido del humor irreverente y sus ganas de vivir.

2 críticas de los lectores

3

Este libro justifica la expresión de la segundas partes nunca fueron buenas, estirando de forma absurda el delicioso y divertido primer libro y en el intento se deja toda la frescura, relatando historias totalmente absurdas y todo por intentar prolongar el éxito del primer. Así como La Tía Mame lo recomiendo, este no.

hace 2 meses
8

A los que hayáis tenido la oportunidad de leer y disfrutar con "La tía Mame", también os gustará esta continuación de sus descacharrantes y alocadas aventuras. Patrick Dennis sabía siempre tener ese toque especial para conjugar el humor con el divertimento. Con este poderoso personaje pleno de extravagancias y picarescas, amenizó la vida a miles de lectores estadounidenses de la década de los 50. Vista hoy en día, sigue tan fresca, dinámica y cómica, como el primer día. La recomiendo para todos aquellos que estén pasando por malos o tristes momentos. A mí me sirvió para desconectar. Y aunque no me hizo reír a carcajadas, si que me hizo esbozar más de una sonrisa.

hace 2 años