Resumen

La hora del Diablo es un relato fascinante de Fernando Pessoa. Un diálogo entre Satán y María, madre de Jesús, que revela al lector el singular pensamiento del poeta-filósofo, suerte de místico que quiere creer, pero descree por principio. La conversación -casi un monólogo del Diablo- es n peregrinaje "del misterio y del conocimiento", en busca de una "verdad inalcanzable (...) que ni Dios conoce". Pessoa nos presenta al Diablo como complementario de Dios, como "señor absoluto del intersticio y de lo intermedio, de lo que en la vida no es vida". "Como la noche es mi reino -dice Satán-, el sueño es mi dominio". Este breve texto, sutil y sugerente, no es una mera curiosidad en la obra del gran escritor portugés, sino el testimonio hecho ficción de un inquietud permanente de su espíritu. Teresa Rita Lopes, estudiosa de la obra de Pessoa, nos aclara la historia y el alcance de La hora del Diablo.

1 críticas de los lectores

Desconocía esta vis cómica o humorística, de Fernando Pessoa (1888-1935) que no había encontrado ni en su poesía ni en su Libro del desasosiego. Sea como fuere esta novela me ha encantado. El título, La hora del diablo, editado por Acantilado con traducción de Roser Vilagrassa, ya da la pista. El protagonista es el diablo, no un diablo al uso, no un ente diabólico asociado a lo satánico, sino algo más terrenal, más humano valga la contradicción, dado que el diablo se nos presenta como la encarnación de la nada, un ente angelical, que está más asociado a aquello que le hace al humano fantasear, soñar. Ahí donde se sueña está el diablo, ahí donde surge la duda está el diablo, así se explicita la tentación diabólica. Un diablo que conoce a una mujer embarazada en una fiesta de disfraces, la cual quiere que sea la transmisora de su estirpe. Este es el diablo de Pessoa, el cual se quejará de que los escritores, primero Milton y luego Goethe no le han hecho justicia en sus escritos. Un diablo que se ve a sí mismo como la otra cara de Dios; uno es el sol, el otro la luna, es más un complemento que un contrario. Un diablo que está cansado del rol que le han asignado y que envidia de los humanos su fugacidad, el calor humano al lar del hogar donde las familias rumian su presente, a su paso por la tierra. Todo lo cual vale más que la metafísica de los misterios a la que los dioses y los ángeles están condenados por esencia, se lamenta el diablo. Felices los que duermen en su vida animal, que es un sistema peculiar de alma, velado con poesía e ilustrado con palabras. La narración es poética y filosófica, y a pesar de su brevedad, apenas cuarenta páginas, es un texto jugoso, fértil (en todo lo tocante a lo que entendemos por religión y la idea que tenemos de Dios), abierto a muchas lecturas e interpretaciones, y un final, que se completa con otro posible final. Vale la pena leer también el apéndice Historia y alcance de "La hora del diablo" de Teresa Rita Lopes donde se abunda en la interpretación de la novela y la enriquece con otros textos de Pessoa en los que éste aborda temas parejos.

hace 2 años