INTEMPERIE CARRASCO, JESÚS

Nota media 7,48 Muy bueno 144 votos 30 críticas
  • GéneroNarrativa
  • EditorialSEIX BARRAL
  • Año de edición2013
  • ISBN9788432214721
  • ISBN digital9788432215292
  • Idioma Español

Resumen

Un niño escapado de casa escucha, agazapado en el fondo de su escondrijo, los gritos de los hombres que lo buscan. Cuando la partida pasa, lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente de aquello que le ha hecho huir. Una noche, sus pasos se cruzan con los de un viejo cabrero y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos. Intemperie narra la huida de un niño a través de un país castigado por la sequía y gobernado por la violencia. Un mundo cerrado, sin nombres ni fechas, en el que la moral ha escapado por el mismo sumidero por el que se ha ido el agua. En ese escenario, el niño, aún no del todo malogrado, tendrá la oportunidad de iniciarse en los dolorosos rudimentos del juicio o, por el contrario, de ejercer para siempre la violencia que ha mamado. A través de arquetipos como el niño, el cabrero o el alguacil, Jesús Carrasco construye un relato duro, salpicado de momentos de gran lirismo. Una novela tallada palabra a palabra, donde la presencia de una naturaleza inclemente hilvana toda la historia hasta confundirse con la trama y en la que la dignidad del ser humano brota entre las grietas secas de la tierra con una fuerza inusitada.

30 críticas de los lectores

5

La verdad es que no consiguió engancharme.

hace 3 meses
6

Desarrollar una novela a partir de ingredientes tan reducidos demuestra la capacidad de figuración y, sobre todo, de detalle de este autor; para mi gusto, en ocasiones, detalle innecesario y algo repetitivo. El libro se podría dividir en dos mitades que, incluso, parecen seguir un estilo diferente. La primera semeja más un tratado etnográfico que otra cosa. En ella, se impone un lirismo que me resulta más bien un exceso, o empeño obsesivo, de metáfora. La segunda, que termina como una del Oeste, incorpora acción y se sirve, por fortuna, de una redacción menos pretenciosa. Deben reseñarse dos gazapos relevantes: el primero, bastante obvio, el conjunto de reflexiones absolutamente impropias, diría imposibles, en un niño de ocho años (que llega a decir en un momento dado "ese bastardo lisiado") por muy especial que fuese el chaval; el segundo, esa solución tramposilla para un suceso clave (cómo el cabrero agonizante consigue matar al ayudante del alguacil, dos párrafos que deberían haber sido revisados). Por último, citaría frases o fragmentos poco afortunados, reos quizás de esa hemorragia metafórica que impregna buena parte del texto: "le mordía el estómago la flor negra de la familia", "caminaba posando las plantas de los pies como si estuviera en un lagar de pétalos de rosa (pág. 25, ¡mi madre!)", "el niño como un pantógrafo", "la raíz de cada pelo vivía en una angustia microscópica", "en algún momento, dentro de su cabeza, hay una circunvolución que despierta y la alerta cobra una forma embrionaria", "lloró como un san Sebastián en su martirio de saetas", por no citar directamente el delirio de las páginas 45-46 que parece que sufre el autor antes que el personaje. En resumen: un borrador interesante que debería haber sido convenientemente matizado por la editorial antes de su publicación.

hace 10 meses
10

hace 1 año
9

Me sumo a las buenas críticas a esta novela corta pero de una intensidad brutal y poco más puedo añadir. Dos protagonistas sobreviviendo en condiciones extremas, donde la naturaleza es implacable con ellos y el ser humano más. No cuenta mucho, solo describe lo que ocurre de una forma tan realista, tan violenta y con una prosa tan pulida que no hace falta que cuente más. Lúcida y brillante, muy recomendable.

hace 1 año
6

Lo leí en un par de días; es una pequeña- gran obra, un relato muy duro con escenas que verdaderamente me pusieron la carne de gallina, pero que me mantuvo enganchada de principio a fin. El autor consigue que te identifiques cien por cien con los personajes, que sientas el calor abrasador y el hambre que ellos sufren, lo cual es todo un logro

hace 1 año
9

Novela enmarcada en la corriente neoruralista que surge en la literatura del siglo XXI y que recoge la tradición de escritores tales como Delibes o Cela. Un niño huye de un pasado rudo y violento, para sumergirse en una naturaleza no menos hostil y dura. No es una literatura fácil, está enmarcada en un paisaje inhóspito y su lenguaje es duro, el ritmo es lento y hay que estar muy concentrado para seguir la historia. Pero no todo es tan triste, también hay lugar para la esperanza en los valores humanos, sobretodo en la figura del pastor que cuida del niño durante toda la novela. El estilo literario es bueno, muy rico en léxico. El problema para algunos es que hay que estar pendientes del diccionario para entender muchos términos, lo bueno es que se aprende mucho vocabulario. Y superado este obstáculo tenemos ante nosotros unas magníficas descripciones paisajísticas dignas de un gran escritor. Los personajes también son rudos, secos, parcos en palabras, violentos, mimetizados con el paisaje que los envuelve, pero interesantes y muy bien construidos. La novela me costó al principio, era difícil seguirla pero poco a poco y sorprendentemente me fue envolviendo, y llegué a engancharme en algunas de sus páginas que se van volviendo cada vez más interesantes, llenas de tensión y escritas de forma tan realista que las sensaciones del que la lee llegan a ser muy vívidas. Una gran novela.

hace 1 año
7

La novela arranca con un niño agazapado en un pequeño escondite que acaba de fugarse de casa, y una partida de hombres que lo buscan. De este modo comienza una huida con la única finalidad de alejarse lo máximo posible de un pueblo y una situación que se irán descubriendo con el avence de la lectura. En su trayecto se encontrará con un viejo cabrero, que prestará, de forma hosca, su ayuda y solidaridad frente a las inclemencias de un entorno duro, dominado por el abandono, la sequía y la violencia. Esta novela ha sido elegida por el Gremio de Libreros de Madrid como Libro del Año 2013.

hace 1 año
9

Dicho todo sin llegar a decir nada. Una preciosa historia, cruda, dura, exquisitamente humana y espléndidamente escrita. Muy recomendable

hace 1 año
8

Libro, cuanto menos, sorprendente por su plantemiento.Los diálogos, se pueden contar con los dedos de una mano,es muuuuy descriptivo en cuanto a olores, paisajes,sabores, describe situaciones de una gran crudeza...por momentos puede resultar un poco escatológico incluso,y emplea un lenguaje sacado del mundo rural que a veces hace que tengas que pararte a leer dos veces una frase para encontrarle el sentido (tremendo esfuerzo de documentación sobre el mundo rural y su vocabulario que ha hecho el autor por cierto).Otra cosa curiosa es que,con todo lo descriptivo que es el libro, la trama es muy ambigua y universal,3 personajes principales de los que desconocemos su nombre o edad (El niño, el Cabrero y el Alguacil), tampoco sabemos hasta casi las últimas páginas porque o de quien huye el niño,que le hace estar tan asustado y tener tanto miedo al Alguacil, tampoco en que época trascurre la acción, ni donde se sitúa...sólo se nos describe el paisaje, agreste y hostil, hasta el punto que la sequía y la falta de agua y alimento, y su búsqueda desesperada por parte de la pareja protagonista, Niño y Cabrero, durante la huida, se convierten en dos personajes más de la propia historia,pero sin ubicarlo en un lugar concreto.Todo esto,que a priori puede parecer algo en contra,una vez superadas las primeras páginas, se convierte en un aliciente, y consigue que te sumerjas en la historia y te atrape por completo,y que, al menos así me ha pasado a mi, devores las páginas con el corazón y el estómago encogido hasta el desenlace final.Me ha parecido un libro muy bueno, diferente, angustiante y por momentos claustrofóbico.Le doy un 8.

hace 1 año
8

Me quito el sombrero ante esta pequeña gran obra que tanto me ha sorprendido y tan gratamente. Tratándose de la “opera prima” del autor tiene más mérito y conviene no perder la pista de este escritor novel. Notable en las dos facetas primordiales de todo texto literario: estilo y trama. El estilo me ha encantado desde el principio, una escritura directa, descriptiva, con lirismo y escasos diálogos pero con un ritmo ágil, envolvente y ameno; que cuando detalla las escenas escabrosas no cae en la grosería o el mal gusto. El argumento, una huida desesperada y una lucha atroz por la supervivencia, va “in crescendo” hasta un punto álgido que desencadena una espiral de violencia y dureza. En la solapa del libro se compara la narración con dos grandes autores: Delibes y McCarthy. Para mí, la comparación con Delibes cae por su propio peso. Es verdad que hay una cierta semejanza en la descripción de la brusquedad rural, pero, según mi punto de vista, Carrasco sería el “lado oscuro” o el reverso de Delibes. Los dos tienen una perspectiva diferente sobre la relación entre la Naturaleza y el Hombre, ambos concuerdan en el carácter duro y áspero que conlleva esta interacción, pero en Delibes es más “natural” y positiva. Eso sí, los dos hacen una gran crítica de la sociedad campesina e individual con la exposición de seres guiados por sus instintos y pasiones primarios; en Delibes sólo basta echar un vistazo a “Los santos inocentes” para comprobarlo. La equiparación con McCarthy no puedo juzgarla, sólo he leído “La carretera” y fue en la “prehistoria”. Aunque creo muy posible que el autor haya sido influenciado por el tremendismo. Durante su lectura he recordado varias veces “La familia de Pascual Duarte” (lo mejor que he leído de Cela y con diferencia) con su desolada, brutal y violenta definición del paisaje y el carácter humano. Y eso que esta lectura es mucho más antigua que la novela del norteamericano. La localización imprecisa de los paisajes donde ocurre la intriga me parece un total acierto por parte del escritor, así como el anonimato de las aldeas y los nombres de todos los personajes que salen (sólo conocemos el mote de uno de los ayudantes del alguacil). Tampoco se deja entrever alguna pista en los pocos diálogos: no hay localismos, dichos populares, acentos o algún tipo de deje. Su deliberada ambigüedad hace que sea un relato más “universal” pudiendo situarse en las dos Castillas, La Mancha, Extremadura e incluso podría ser Andalucía, ya que un pasaje hace referencia a un camino que conduce hacia el mar. Por último un pequeño chascarrillo: la portada es un fraude. Es una caratula hermosa y evocativa del mundo rustico, eso por supuesto, pero en toda la extensa fauna que aparece en el libro no hay ni una sola oveja, ni siquiera se menciona dicho animal ninguna vez.

hace 2 años
10

Para mi merece un 10 es un libro duro, impactante y sin decir nada se entiende todo

hace 2 años
9

Un libro duro como lo es el entorno rural en el que está ambientado, con una prosa brillante, rica y directa, un léxico castizo apabullante que me ha dejado con ganas de más. Pensé que ya no se escribían libros así. Recomendado!!

hace 3 años
7

Cierto: Sorprendente cruce entre McCarthy de "La carretera" y Delibes de "Los santos inocentes". Prosa envidiable, metáforas acertadísimas y estilo conciso, seco, duro y claro. La historia... Eso ya es otro cantar. La excelente prosa a mi juicio ahoga la historia, de la que se dibujan apenas unas pinceladas. Pero ¡atención!, habrá que seguir a este autor muy de cerca. Acaso le convendría (es mi particular opinión) que se desempolvara un poco de una excesiva "ruralidad" en futuras novelas. Pero lo tiene todo para ser un enorme escritor. Sin duda seguiré su rastro. Pocas veces se percibe una voz tan propia, tan personal, tan contundente, en una primera novela.

hace 3 años
8

Excelente,una prosa magnífica,por momentos me ha recordado a Delibes.Muy recomendable.

hace 3 años
8

Muy duro pero excelente libro. Me engancho por completo y no pude dejar de leer.

hace 3 años
9

Impresionante. He llegado a el gracias a al boca a boca y no me ha decepcionado lo más minimo. Dura, violenta y con una prosa a veces muy aspera. Muy recomendable

hace 3 años
8

Violenta, desagradable, dispara los hechos y los recuerdos a bocajarro sin edulcorarlos ni un poquito. Uno termina de leer y aún puede notar ese regusto a sangre seca en la boca. Muy recomendable. Por cierto que lo peor del libro sin duda es su portada, muy pero que muy mal para la editorial, ¡qué demonios hace una oveja en la portada cuando uno de los personajes es cabrero! Por favooooor

hace 3 años
6

La novela me parece que está magníficamente escrita. El autor posee un dominio del idioma y sobre todo del vocabulario espectacular, pero para mí la historia es lenta y ... a veces aburrida.

hace 3 años
9

Una novela original, muy bien escrita, que impresiona por su dureza. La recomiendo. Mi reseña en. http://conunlibroenlamano.blogspot.com.es/2014/01/intemperie-jesus-carrasco.html

hace 3 años
5

Con prosa seca como el paisaje donde se desarrolla la acción, el autor ambienta en el mundo rural -terrible, seco y pobre- esta dura historia protagonizada en primera persona por un muchacho que huye de una situación que le sobrepasa. En su camino, solo contará con la ayuda de un anciano pastor que apenas habla, pero que le ayudará a desenvolverse en el inhóspito entorno. Leída en Octubre de 2013.

hace 4 años