Resumen

Virginia Woolf explora en Al faro su propio pasado familiar y vuelca aquellos interrogantes que siempre la inquietaron: la razón de la vida, el beneficio o la inutilidad de alcanzar una meta y la inevitable muerte.

5 críticas de los lectores

7

Virginia Woolf escribió esta novela después de “La señora Dalloway”, y al igual que en ella, en “Al faro” aparece de nuevo como elemento fundamental e innovador el monólogo interior; conocemos la historia desde los pensamientos de los personajes, algo que resulta muy interesante.
El libro se divide en tres partes. En “La ventana” (la parte más extensa con diferencia) la autora nos sitúa en la isla de Skye, en Escocia, y se centra en la familia Ramsay, que está allí con sus ocho hijos y varios amigos de visita. Una deseada excursión al faro del lugar, que se retrasará, es la excusa para analizar, entre otros aspectos, la relación entre Mr. y Mr. Ramsay y algunos de sus hijos. Es notable la caracterización de los padres, en especial la bella e influyente Mrs. Ramsay. Cabe destacar entre el resto de personajes a Lily Briscoe, una pintora soltera que a medida que avanza la lectura identificamos como alter ego de la autora.
La segunda parte, “El paso del tiempo”, es muy breve y en ella la narración cambia radicalmente. Desaparece el monólogo interior y nos encontramos un narrador omnisciente que describe el abandono, la ausencia y el paso del tiempo en la casa que habían ocupado familia y amigos. En “El faro”, tercera y última parte, algunos de los personajes regresan diez años más tarde al mismo escenario en la isla de Skye, y nuevamente nos sumergimos en sus reflexiones e inquietudes vitales a través de sus pensamientos.
Sin diálogos y con escasa acción, Virginia Woolf, con su increíble capacidad de sumergirse en los personajes y plasmar sus pensamientos más profundos, y la versatilidad de pasar de uno a otro sin tregua, logra que el lector sienta y vibre con cada uno de ellos, y aprecie la tensión, los cambios de humor o los momentos incómodos. Es una obra eminentemente autobiográfica, la semejanza de la familia Ramsay con la de la autora es evidente, los padres, los ocho hijos, algunas de las circunstancias que se retratan... Sin duda Virginia Woolf vertió en “Al faro” muchas de sus propias experiencias, inquietudes y reflexiones.
Es una lectura profunda e intimista que requiere una lectura atenta y obliga a releer a menudo. A pesar de no ser nada fácil de leer, su prosa lírica y muchos fragmentos soberbios y bellos compensan la dificultad. Me ha gustado mucho, aunque reconozco que es un libro de los que hay que volver a leer para captarlo en su totalidad.

hace 3 meses
9

Después de estrenarme con la obra de Virginia Woolf con "La señora Dalloway" y acabar entusiasmado, he seguido con "Al faro" que me ha gustado tanto como aquella o puede que mas, es otra obra maestra. Tiene mérito que me guste tanto una novela en la que apenas pasa nada, todo lo ocupan los pensamientos de los personajes y aquí es donde brilla el genio de Woolf, con su prodigiosa habilidad para saltar de cabeza en cabeza, mujeres, hombres y niños de diversa capacidad intelectual, y penetrar profundamente es sus psicologías hasta llegar hasta donde otros autores no pueden o no saben llegar, Woolf es una sabia que conoce a fondo las relaciones humanas. De los personajes destaca la señora Ramsay que es como el sol de la novela alrededor de la que gira todo, que ilumina, da calor y se echa de menos cuando no está. También destaca el capítulo central, narrado desde el punto de vista de la casa vacía que se va deteriorando a medida que pasan los años, muy moderno este capítulo. Para que quede claro, leer a Virginia Woolf es difícil, es densa, lenta y requiere esfuerzo y concentración, pero la inmensa calidad literaria y la belleza de su prosa lo compensan todo. Y pensar que durante años le he tenido miedo/respeto a Woolf, ahora creo que la amo.

hace 1 año
5

Es mi segunda experiencia con la escritora, la primera fue decepcionante como la que más ("Orlando") y esta me atrevería a decir que no lo ha mejorado demasiado, sí lo ha hecho, pero no para que me planteé darla más que una única oportunidad más. Es evidente que Woolf no se limita a contarnos una historia simplemente, sino que quiere que nos fijemos en como la cuenta, que sintamos esa poesía de la que ella es maestra y poseedora y lo que quiere transmitir con una serie de personajes que brillan por su poder personal y sus profundos sentimientos y sencillez. No me ha disgustado demasiado pero admito que no he disfrutado con ella como yo pensaba que haría, me ha parecido pesado y lleno de descripciones interminables, con monólogos que en el fondo no me decían mucho, sí, sé que es una novela de una época muy pasada y un auténtico clásico, pero no, a mi no ha llegado a transmitirme tanto como quiere transmitirnos, aún así, a pesar se que se me ha hecho bien larga le daré otra oportunidad a esta escritora, por que en la tercera va la vencida o eso se dice...

hace 1 año
3

Esto de la literatura es un arte, quizás como todos ellos, eminentemente subjetivo. Esta novela me pareció pretenciosa sin acercarse nunca al objetivo que semeja perseguir. Dicen que la británica es una escritora fundamental. No lo niego. Para mí su novela representó un inservible e insufrible manual de falaces interioridades.

hace 1 año
9

Si se tiene en cuenta que fue escrita en 1927, me parece que es una obra innovadora y cargada de extraordinarios simbolismos. Virgina Woolf sabe mostrarnos el mundo interior de unos personajes marcados por el desencanto, el miedo y las vacilaciones. Lo cotidiano, el sopor y la decrepitud que deja el tiempo, se manifiestan en su prosa de una manera envolvente, rica y sublime. Magnífica la traducción de Miguel Temprano García. La veneración y la devoción hecha palabra, da lugar a una alta calidad literaria.

hace 2 años