¿Quién no ha soñado con volver a encontrarse con su primer amor? Ese es el aliciente que lleva a Laureano Losantos, un afamado inventor y relojero, a aceptar un complicado encargo de Alonso del Fierro. Pese al peligro que supone trabajar para la Sociedad Hermética y regresar a una ciudad en la que pesa sobre él una orden de busca y captura, reencontrarse con su gran amor de juventud es una razón más que suficiente. Las dudas le asaltan: ¿seguirá tan enamorada como él? Los años no han pasado en balde y poco queda en él de ese joven que luchó por sus ideales y perdió la batalla. Esta bonita historia forma parte de los capítulos perdidos de “Todos los muertos”, la saga escrita por Jose Gil Romero y Goretti Irisarri. Pero como no podía ser de otra manera al estar la Sociedad Hermética de por medio, el amor y la muerte van cogidos de la mano. Un relato intenso en el que visitamos el Madrid del XIX con los ojos enamorados de alguien que pasó muchos años desterrado en las grises tierras londinenses. "Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es solo saberla vivir. Que cada uno lo resuelva como pueda". Frida Khalo
hace 5 años