Cuando un cadáver congelado aparece en un columpio de un parque del barrio de Vallecas, en Madrid, la inspectora Paloma del Moral sabe que se enfrenta a un asesino como ningún otro. El Hombre de Escarcha no solo mata a sus víctimas: las somete a una terrible muerte por hipotermia, dejando mensajes crípticos. Mientras los cuerpos se acumulan y las investigaciones dirigen a la policía al Triángulo de Hielo, la gélida región comprendida entre Teruel, Calamocha y Molina de Aragón, Paloma, atormentada por el fallecimiento de su esposo y luchando contra su creciente obsesión con el caso, descubre que sobrevivir a los juegos psicológicos del Hombre de Escarcha puede ser tan peligroso como sus trampas mortales.