LAS PALABRAS QUE NO EXISTEN MERINO, JOAN A.

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Resumen

En el siglo XXI, los servicios secretos vaticanos ya no recurren a la Santa Inquisición para conseguir sus objetivos, utilizan la darknet, las cloacas de internet.

Barcelona, año 2018. En un clima político complejo, un sacerdote del servicio secreto vaticano, es enviado a la ciudad para recuperar a cualquier precio un misterioso Códice; pocos días después se producen en extrañas circunstancias una serie de asesinatos relacionados con un cuadro del pintor Antoni Tàpies. Una teniente de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, un inspector de los Mossos d´Esquadra y una hacker transexual, luchan contrarreloj para resolver unos misteriosos crímenes que sacuden la ciudad de Barcelona.Una investigación policial trepidante, la homofobia y la transfobia, el acoso, los abusos cometidos por la iglesia, las cloacas de internet … y una historia de amor entre una teniente guardia civil y un independentista catalán.

1 críticas de los lectores

Las palabras que no existen, de Joan A. Merino, comienza en la Barcelona de 2018.
El sacerdote Alessandro Romasanta acaba de llegar a la ciudad con una misión: recuperar un misterioso códice que lleva siglos perdido. Formado en el Mossad, no durará en utilizar todos los recursos a su alcance para devolver el documento al archivo secreto vaticano.
Pocos días después de su llegada se producen dos crímenes en la ciudad: el asesinato de una antigua conservadora de arte del Museo Tàpies y un violento atraco a un furgón blindado que transportaba obras de arte. La Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra unirán fuerzas para encontrar a los culpables.
En primer lugar, me gustaría resaltar que, en esta novela, la búsqueda del códice no tiene nada tiene que ver con los templarios, rosacruces o cálices que poblaban las novelas hace unos años. La búsqueda es otra, la de un sacerdote sin escrúpulos que, para lograr sus fines, se sirve de métodos mucho más modernos que los antiguos inquisidores, pero no menos crueles: la Darknet.
La primera obra de Joan A. Merino, licenciado en antropología, es una novela negra en la que destaca la profundidad de los personajes. A lo largo de la novela, el autor nos muestra retales del pasado de cada uno de ellos para que entendamos sus motivaciones, aunque no las compartamos.
La novela está estructurada en capítulos cortos y ágiles. Cada uno de ellos está protagonizado por un personaje diferente, lo que nos permite saber todo lo que está sucediendo en los diferentes escenarios en los que transcurre la historia.
Hay dos personajes que me han parecido especialmente buenos: Laura, una sagaz teniente de la UCO que, tras una dura rehabilitación, no solo ha sido capaz de volver a correr maratones, su mayor hobby, sino a regresar con energía renovada a un trabajo que la gusta y con el que se siente realizada.
El segundo es Romasanta, un hombre que se considera adalid de la lucha contra el maligno y que, para conseguir sus fines, no duda en servirse de seres humanos dañados por la institución para la que trabaja. Es un personaje aborrecible, que nos muestra cómo es posible bendecir con una mano y asesinar con la otra.
Ambos personajes nos permitirán conocer los dos lados de esta historia. Y también sumergirnos en un mundo en el que víctimas de atentados, de acoso escolar y de abusos sexuales decidirán encarar sus vidas de manera diferente: unos optarán por ayudar y otros por ganar dinero con torturas que han vivido en propia piel.
Una novela dura; la búsqueda del códice es el hilo conductor que permite al autor mostrar no solo cómo funciona la Darknet, sino la impunidad con la que muchos criminales ganan millones de euros vendiendo sesiones en streaming de todo lo que se os pueda ocurrir.
¡Un excelente debut literario, sin duda alguna! (Ana García, 5 de octubre de 2022)

hace 11 horas