MAX WINSON 1. La tiranía MOREAU, JÉRÉMIE

Nota media 8 Muy bueno 1 voto 1 críticas

Resumen

Max Winson no ha perdido un partido de tenis en su vida. Aclamado y adorado por la multitud, es el símbolo del triunfo en su país, la personificación del esfuerzo y la victoria. Sin embargo, nadie sabe quién se esconde tras este atleta perfecto; un chico tímido, el melancólico producto de una infancia robada por las presiones de su padre y sus entrenamientos inhumanos. Cuando una joven presentadora de televisión le humilla en directo, Max necesitará la ayuda de un nuevo y excéntrico entrenador para continuar su camino hacia la perfección absoluta y preparar el partido que podría cambiar su vida, y la de toda una nación. Nominada a los esenciales del Festival de Angoulême 2015, salida de la mente de una joven promesa del cómic francés, esta obra nos ofrece una visión intimista de la grandeza de los ídolos. El díptico Max Winson 1. La tiranía es el primer trabajo en el que el talento del premiado Jérémie Moreau brilla tanto como dibujante – con sus trazos dinámicos y sus increíbles perspectivas – como guionista, creando una historia agridulce donde los complejos y las preocupaciones de Max se salpimentan con gotas de humor absurdo y surrealista.

1 críticas de los lectores

Max Winson es el número 1 del circuito tenístico, y no ha perdido jamás un partido. A su alrededor, el ruido mediático es superlativo, y su condición ante las masas linda con la idolatría, hasta el punto de que un vagón entero de metro se niega a salir, una vez llegados a la parada, porque se está disputando el punto decisivo de una final suya y están pegados a sus móviles y tabletas. Pero la distancia entre el ídolo y la persona que se esconde detrás de esa imagen presenta dos realidades completamente discordantes.
Ese es el punto de partida de la primera parte de esta novela gráfica (el segundo y último volumen aún tendrá que salir más adelante). A pesar de tratarse de algo reconocible, de un deportista de élite y un mundo que sigue con atención cada paso, la cantidad de fantasía presente en la novela me hace entender esta historia como una especie de distopía, donde los rasgos de la fama deportiva se exageran hasta el punto de llegar a la caricatura. Y ahí está el interés de Max Winson: el retrato de un chico retraído y único detrás de unas circunstancias excepcionales y exageradas —sobre todo la dureza de su entrenamiento—, un retrato que atrapa desde el primer momento gracias a una narración bien medida. Y hay que destacar también el grafismo de Moreau, muy anguloso, entre la hipérbole y el expresionismo, que se ajusta como un guante a lo narrado, además de resultar visualmente muy atractivo. Habrá que esperar para la resolución de la historia, pero si esa es la única pega que se le puede achacar a La tiranía, bienvenida sea. (Carlos Cruz, 26 de junio de 2015)

hace 3 años