SOLO LOS VIVOS PERDONAN GONZÁLEZ ROVIRA, FERNANDO

Nota media 7,5 Muy bueno 2 votos 2 críticas

Resumen

Cuando la abuela de Jenkin fallece, no solo heredará la casa familiar, sino toda una historia de sacrificio y dolor que solo él podrá cerrar y terminar de cicatrizar. A través de la lectura del diario de su abuela, descubrirá lejanas aventuras en el Manaos infectado por el veneno del caucho, la historia de amor entre sus abuelos, la Holanda ocupada por los nazis durante la segunda guerra mundial y un increíble relato de heroísmo y sacrificio, con el objetivo de salvar el máximo de vidas amenazadas por la sinrazón nazi. Jenkin asistirá atónito a la revelación de un terrible secreto que su abuela custodió en su interior durante más de cuarenta años, empapando las paredes del hogar familiar, marcando su propia vida, la de su hija e incluso la de su propio nieto. Dar luz al misterio que marcaba el día a día de su abuela, le hará replantearse su vida y sus siguientes pasos. ¿Será capaz de cerrar el círculo, de perdonar, de mirar con otros ojos la historia de su familia?


2 críticas de los lectores

Fernando González Rovira, escritor español y licenciado en Geografía e Historia, ha dado, durante años, pequeños pasos en el ámbito literario a partir de relatos cortos y artículos de cine. Su gran afición por la literatura y la historia quedan recopilados en su novela debut Solo los vivos perdonan.

Con una pluma muy poética, delicada, exquisita, y a decir verdad algo ostentosa, el autor capta la atención del lector al adentrarse en una historia costumbrista con grandes tintes históricos, dramáticos, familiares y reivindicación cultural.

La narración se encuentra dirigida por una serie de descripciones y textos que se muestran como el medio perfecto para dar vida a unos personajes que, en principio, parecen ser los protagonistas de la obra, pero a la larga juegan un papel modulable. Sin embargo, al llevar un claro enfoque epistolar, la novela carece de diálogos, a excepción de unos pocos, que aligeren la lectura.

Aún con todo, la brevedad de la historia, así como el dinamismo y las grandes lecciones de humanidad que se concentran en ella consiguen apelar directa y emocionalmente al lector, quien descubrirá a través de una historia ficticia, con grandes influencias históricas, la vida de una familia cuyos valores dirigidos por la compasión, la caridad, la empatía y la valentía dirigen el cauce de sus destinos y el destino familiar.

El amor que siente el autor por la historia, así como la amplia bibliografía usada, quedan muy representados en la cantidad de datos y elementos historiográficos que rebosan en cada página, así como en la sensibilidad presente para tratarlos. Si bien esta información contextualiza una época de forma maravillosa, generando una atmósfera oscura y veraz, a veces, he tenido la sensación de que ralentizaba la lectura al no encontrarse inmersa en la vida de los personajes y ser narrado de forma completamente didáctica.

Son pocos los personajes que recorren las páginas de este relato, sin embargo, todos y cada uno de ellos, si bien no están creados con profundidad debido al carácter de la narración, representan emociones, valores y creencias que, en su mayoría, deberían persistir en el tiempo. Así mismo, a través de sus vidas ofrecen lecciones que, teniendo en cuenta el contexto social y las grandes vicisitudes a las que se enfrentan, son dignas de elogio.

Ambientada en los Países Bajos, la novela condensa un trasfondo de historia generacional en donde las máximas del perdón y la memoria, quedan impregnadas en cada frase.

Sin duda, el autor ha querido hacer un homenaje a las víctimas del Holocausto y, en especial, a todos aquellos héroes que de forma altruista ayudaron a salvar miles de vidas siendo considerados y homenajeados bajo el título de “Justos entre las Naciones”.

Personalmente, como amante de las novelas históricas relacionadas con la Segunda Guerra Mundial, he disfrutado con la trama que se esconde en este relato, sin duda alguna he aprendido mucho sobre ciertos acontecimientos desconocidos para mí, especialmente la importancia que tienen las diferentes fundaciones que permiten reestablecer y compensar el orden en memoria de las víctimas y sus familiares, así como me ha hecho crecer la inquietud por leer algunas de las lecturas referenciadas.

Solo los vivos perdonan es una novela desgarradora, visceral y descarnada que invita a reflexionar y a descubrir una realidad existente años atrás, sin dejar que perezca en el olvido la injusticia social, la persecución y los horrores que tantos miles de personas sufrieron durante el Holocausto, demostrando así que la bondad y la maldad humana van intrínsicamente ligados a la persona. (Marisa Costa, 20 de septiembre de 2023)

hace 5 meses
8

Recomendada!

hace 5 meses