Resumen

«No cocina, pero tampoco muerde.» Así comienza el anuncio en el que Rose Llewellyn, una viuda de «buenas costumbres y disposición excepcional» se ofrece en el otoño de 1909 como ama de llaves; la frase capta de inmediato la atención de Oliver Milliron, un viudo con tres hijos y poca maña en las tareas domésticas, que la contrata para poner un poco de orden en su casa de Marias Coulee, Montana. Y así comienza también la inolvidable temporada que Rose y su hermano Morris, un dandi sabelotodo, pasarán en este pueblo de granjeros. Cuando la maestra local se escapa con un predicador, Morris se verá obligado a aceptar su puesto; sus particulares métodos de enseñanza marcarán para siempre a los jóvenes alumnos de la escuela rural. Ni ellos ni la familia Milliron ni el pueblo de Marias Coulee volverán a ser los mismos tras la llegada de Rose y Morris.

6 críticas de los lectores

10

Aquí no engaña la contraportada, como sí ocurre en otros libros . Plasma certeramente lo que vamos a encontrar con su lectura. Principios del siglo XX, estado de Montana, familia de viudo con tres hijos, reaparición del cometa Halley y, lo más importante a mi entender, la escuela rural y su nuevo, inesperado y desconocido maestro. De los mejores libros que recuerdo haber leído y que, como otros quizás más conocidos (Matar un ruiseñor; Un árbol crece en Brooklyn; Mi árbol de naranja lima.....) recrea fielmente una época, un ambiente y unos personajes plenamente reconocibles, incluso para los que jamás estuvimos allí. Lo recomiendo.

hace 9 meses
9

Excelente

hace 1 año
8

Lo recomiendo.

hace 5 años
9

Esta novela me encantó. Trata sobre la vida de unos niños en la agreste y salvaje Montana. Bien narrada y bien construida, me recuerda mucho a "Tom Sawyer" o a "Huckleberry Finn". Y es que tiene mucho de Mark Twain; al que en un momento dado se hace referencia. No dejéis de leerla, os sorprenderá.

hace 5 años
7

Una historia sencilla enriquecida bellamente con buena prosa, excelente para esos momentos que quieres alejarte de tu cotidianidad atendiendo a algo inteligentemente concebido

hace 8 años
10

No hacen falta grandes tragedias ni cataclismos para crear un buen libro, solo hay que anhelar la buena literatura y transferir ese sueño al papel. Esa es la impresión que me ha dejado este libro.

hace 9 años