RÉQUIEM POR NAGASAKI GLYNN, PAUL

Nota media 10 Excelente 1 voto 1 críticas

Resumen

El 9 de agosto de 1945 un B-29 norteamericano lanzó una bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Nagasaki, acabando en un abrir y cerrar de ojos con la vida de decenas de miles de personas e hiriendo y envenenando mortalmente a miles más. Entre los supervivientes se hallaba Takashi Nagai, un converso católico pionero en la investigación radiológica. Viviendo entre los escombros de una ciudad en ruinas y víctima de una leucemia causada por la sobreexposición a la radiación, Nagai pasó el resto de su extraordinaria vida sanando física y espiritualmente a una población destrozada por la guerra. Réquiem por Nagasaki narra la emocionante historia de este hombre excepcional, empezando por su infancia y por los heroicos relatos y las virtudes estoicas de la religión sintoísta que profesaba su familia. El libro ofrece el estimulante relato de un viaje memorable desde el sintoísmo y el ateísmo hasta la fe católica. La biografía de Nagai, salpicada de curiosos detalles sobre la historia y la cultura japonesas, traza su búsqueda espiritual desde sus tiempos de estudiante de medicina en la Universidad de Nagasaki, sus años de servicio como médico militar durante la ocupación japonesa de Manchuria y su regreso a Nagasaki para dedicarse al campo de la radiología. El histórico barrio católico de la ciudad, donde Nagai vivió y fundó una familia, se convirtió en la zona cero de la bomba atómica.

1 críticas de los lectores

10

Trayectoria interior de un hombre recto que busca la verdad. Primero sintoísta y luego racionalista ateo, gracias a la lectura de Pascal, y sobre todo al encuentro con una familia católica que le acoge como huésped en su época de estudiante, descubre el catolicismo. El capítulo en el que se narra el impacto de la bomba atómica es quizá el mejor que se haya escrito. Es un suceso duro, que tendemos a no mirar. Pero en este libro podemos mirarlo sin miedo. Porque tras la tragedia no surge amargura y deseo de venganza, sino palabras de serena aceptación, de reconciliación y de paz. Una actitud que reconcilia con la raza humana. ¡¡¡Me ha encantado!!!

hace 2 años