Asesinatos, apariciones espectrales y ficciones futuristas se suceden en Relatos breves sobre la realidad subjetiva, casi siempre desde la perspectiva de un hombre solo, que en su lenguaje meridiano, nos recuerda poderosamente a esa especie de cotidianeidad estremecedora que habitaba en los relatos de Lovecraft o E. A. Poe... así como esa sensación de destino final inevitable, y por lo general trágico, de los primeros cuentistas góticos de terror.