CHATTERTON VIGNY, ALFRED DE

Nota media 8 Muy bueno 2 votos 2 críticas
  • GéneroPoesía, Teatro
  • EditorialCÁTEDRA
  • Año de edición2016
  • ISBN9788437634982
  • ISBN digital9788437635026
  • Idioma Español

Resumen

Alfred de Vigny escribió y publicó poemas, críticas literarias, relatos, colaboraciones periodísticas y, sin embargo, al igual que la mayoría de escritores decimonónicos, considera que el máximo, el auténtico triunfo literario no surge en las páginas de un libro, sino en el escenario de un teatro: "nuestro púlpito más poderoso". La figura del poeta inglés Thomas Chatterton despertó un creciente interés en los escritores románticos. La atracción ejercida por Chatterton y la cuestionable autoría de sus poemas sobre escritores e intelectuales del siglo XIX no se limitó al ámbito británico; atravesó el canal de la Mancha, llegó al continente y dio lugar a que Alfred de Vigny, romántico y anglófilo, hiciera subir al "maravilloso muchacho" de Bristol a un escenario francés. El resultado cristalizó en uno de los títulos más admirables y representativos del teatro romántico francés.

2 críticas de los lectores

Puede extrañar que un poeta con una vida tan breve y una producción tan exigua como la de Thomas Chatterton, acabara siendo, a la larga, el estandarte y símbolo del movimiento romántico en Europa. Creador precoz, su obra más representativa, es una colección de poemas que imitan el estilo de la lírica medieval, a semejanza de los por entonces en boga, Cantos de Ossian y que atribuye a un ficticio abad llamado Thomas Rowly. El descubrimiento de su autoría, supuso un vuelco que le propulsó a los altares de la popularidad, pero que también, a los infiernos de la incomprensión, de la mano de algunos críticos, que veían en él a un imitador falto de originalidad. Esto, sin embargo, ocurrió diez años después de su fallecimiento, que se debió, en gran parte a la precariedad laboral, las dificultades económicas y a unas perspectivas de futuro inciertas, que indujeron al autor a tomar una mortal dosis de cianuro a la corta edad de 18 años.
Utilizando su figura, Alfred de Vigny, crea una obra dramática plena, en la que pretendía seguir los postulados del teatro shakesperiano, adaptándolo a la idiosincrasia francesa, poco dada a textos trágicos y de gran densidad argumental, pero cuya sensibilidad, comenzaba a abrirse, sobre todo, a consecuencia del escandaloso estreno de Hernani de Victor Hugo en 1830.
La intención de De Vigny, aún tomándose alguna licencia con respecto a los hechos reales vividos por el personaje histórico, era reflejar el desarraigo que sufre todo aquel que se ve iluminado por la chispa del genio, considerado como alguien inadaptado y alejado del sentir de la sociedad, entendida como una masa homogénea, en la que el mayor delito es destacar por una originalidad mal entendida, y que obliga al disidente a integrarse, formando parte de ese conglomerado gris y monótono; corriendo el riesgo, de no hacerlo, de sufrir el repudio general y verse finalmente abocado a la autoaniquilación.
Chatterton es un claro ejemplo de obra apegada a su época y estilo: excesiva, bronca, poco matizada y casi maniqueista en el trazado de sus personajes, que resultan chirriantemente extremos; sin embargo, no carece de interés ni de vigencia, al conseguir representar de forma directa y sin ambages, la soledad y el sufrimiento del diferente, a manos de un pueblo ignorante, que lejos de intentar comprender su virtud, lo aísla y lo encamina su destrucción, para así, seguir manteniendo ese status de medianía, que no perdona el surgimiento de una mente preclara y original, capaz de renovar este triste y mediocre mundo. (José María Durán, 19 de junio de 2023)

hace 8 meses
7

Obra maestra del autor francés, ejemplo máximo del teatro romántico, próximo a nuestro Don Álvaro, y marcado, como este, de pasiones exacerbadas, amores imposibles y desenlace trágico. Una maravilla que se lee de un tirón.

hace 8 meses