Resumen

Verano de 1952, Tōkyō, el periodista Sekiguchi Tatsumi decide consultar con su amigo, el librero Chūzenji Akihiko, un extraño rumor sobre la familia Kuonji: «¿Es posible que una mujer esté embarazada durante veinte meses?». Kyōgokudō, apodo que recibe por su librería, es un investigador de fenómenos paranormales que no cree en fantasmas. Sin embargo, en este caso hay un misterio adicional y es que el marido de la embarazada desapareció en una habitación cerrada al poco tiempo de quedarse ella encinta. Con la ayuda de sus amigos, el detective Enokidu, el valiente policía Kiba y el lógico y racional Kyōgokudō, Sekiguchi se verá envuelto en un misterio mucho más complejo y perturbador de lo que inicialmente parecía.
*Ubume, 産女: fantasma japonés con forma de mujer pájaro que surge de la sepultura de las embarazadas que mueren en el parto.
Una visión fascinante y muy valiosa de un periodo complicado de la historia de Japón que convierte el libro en una lectura imprescindible.
Si te gustan los misterios psicológicos, este es uno de los mejores de los últimos tiempos.

3 críticas de los lectores

El verano de la ubume de Natsuhiko Kyogoku comienza en el verano de 1952. El periodista Sekiguchi Tatsumi decide consultar con su amigo, el librero Chuzenji Akihiko (apodado Kyogokudo por su librería), un extraño rumor sobre la familia Kuonji: "¿Es posible que una mujer esté embarazada durante veinte meses?".
Con la ayuda de un detective, un policía y Kyogokudo, Sekiguchi se verá envuelto en un misterio mucho más complejo y perturbador de lo que inicialmente parecía ya que el marido de la embarazada despareció en una habitación cerrada al poco tiempo de quedarse ella embarazada.
En las primeras cien páginas (aproximadamente) somos testigos de una conversación entre Sekiguchi y Kyogokudo. Hablan del alma, del cuerpo, los fantasmas, entes sobrenaturales, física cuántica… Aunque se tratan temas interesantes, esta parte del libro se hace algo densa.
Después nos sumergimos en la investigación de la misteriosa desaparición del marido de la mujer que lleva tanto tiempo embarazada. Una investigación en la que chocan frontalmente la visión de Sekiguchi y el folklore japonés con el punto de vista totalmente racional del resto de protagonistas.
El libro tiene una moraleja: pese a lo que cuenten las leyendas nada es lo que parece.
Una lectura interesante para conocer la sociedad japonesa tras la ocupación estadounidense. Un país que tuvo que recomponerse tras el bombardeo de Hiroshima y en el que el folklore y las tradiciones siguen, a día de hoy, muy presentes. Ana García (26 de abril de 2017)

hace 1 año
6

La novela se desarrolla en Tokyo en 1952. Está narrada en primera persona por Sekiguchi, un personaje peculiar, un antihéroe diría yo, que trabaja como periodista y visita a su amigo Kyōgokudō, un erudito librero capaz de resolver todo lo que se le pone por delante. En mi opinión Kyōgokudō es el personaje más interesante del libro, no sólo por sus conocimientos sobre mitología japonesa, sino también por su singular personalidad. Sekiguchi consulta a su amigo si le parece posible que una mujer esté embarazada durante veinte meses, un rumor sobre el que le han encargado escribir.
Los primeros capítulos del libro, en los que los dos amigos mantienen largas conversaciones, me han costado un poco, en especial las extensas disquisiciones de Kyōgokudō, que sumergen al lector en las leyendas y creencias japonesas, a veces difíciles de seguir. Pero cuando llega la acción y Sekiguchi colabora en la investigación sobre la desaparición de un hombre de una habitación cerrada, cuya mujer está embarazada de veinte meses, la novela se vuelve fascinante.
Ya en la introducción el traductor nos pone en antecedentes, la novela trata sobre fantasmas y monstruos japoneses. Una historia surrealista en la que el autor despliega un considerable repertorio de seres sobrenaturales rescatados de la tradición japonesa, pero en la que finalmente el sentido común y la lógica se imponen y el misterio se resuelve satisfactoriamente.
Parece que “El verano de la ubume”, ópera prima de su autor, lo colocó en un lugar privilegiado dentro del género negro japonés, de hecho es la primera de una serie de novelas que se agrupan bajo el nombre de “Desfile nocturno de los cien monstruos”, de la que creo que de momento sólo ésta está traducida al castellano.
Me ha parecido una lectura curiosa, muy japonesa, con personajes extravagantes y mucha intriga, con un ritmo lento y a veces difícil de seguir, pero interesante por el aspecto surrealista de la trama en su conjunto.

hace 2 años
7

Un libro que no admite término medio: o lo odias o lo amas. 100% novela japonesa de misterio e intriga en la que está presente todo aquello que ha hecho famoso al thriller japonés: fantasmas, desaparecidos, ambientación tétrica, personajes muy particulares, narración pausada, terror... Kyogoku es el Connolly nipón. Diferente, muy original y entretenida.

hace 4 años