La casa del número 1 de Folgate Street, en Londres, es una obra maestra del minimalismo: piedra pálida, luz perfecta, ni un enchufe a la vista, y un alquiler sospechosamente bajo. El precio real se paga de otra forma: su arquitecto, el brillante y gélido Edward Monkford, solo la cede a inquilinos que superen un cuestionario intrusivo y acepten un reglamento demencial — nada de alfombras, ni libros, ni fotos, ni cortinas, ni desorden: la casa, gobernada por un sistema inteligente que todo lo registra, moldea a quien la habita, y no al revés. La novela alterna dos tiempos y dos voces: "antes", Emma, que llega huyendo del trauma de un asalto; "ahora", Jane, que llega huyendo de un duelo. Dos mujeres inquietantemente parecidas que repiten, sin saberlo, el mismo recorrido — la casa, las reglas, la fascinación por Monkford, la cama de Monkford — hasta que Jane descubre que Emma murió en esa casa, y que la lista de coincidencias entre ambas es demasiado larga para ser azar. El gran logro de Delaney es ambiental: se siente la claustrofobia y el miedo al interior de la casa. Ese espacio diáfano, luminoso, sin una sola puerta que cierre con llave, produce el efecto exactamente contrario al que promete — la desnudez minimalista como encierro, la transparencia como vigilancia: no hay dónde esconderse en una casa que lo ve todo, lo registra todo y hasta decide cuándo dar el agua caliente según el ánimo que le detecta a su habitante. Delaney invierte así la vieja casa encantada del gótico: aquí no hay sótanos oscuros ni crujidos, sino wifi, sensores y piedra clara, y da más miedo — porque la amenaza no es un fantasma sino un diseño, la voluntad de un hombre convertida en arquitectura. Uno lee con el cuerpo tenso, esperando que la casa responda. El mecanismo narrativo es puro reloj: capítulos breves que alternan a Emma y Jane como espejos desfasados, con las preguntas del cuestionario intercaladas como inquietantes interludios que también interrogan al lector. La estructura en dos tiempos produce un efecto hipnótico de déjà vu — uno lee el presente de Jane sabiendo que Emma ya pisó esa baldosa, y el suspenso está en descubrir dónde divergen los caminos —, con narradoras nada fiables, giros bien dosificados y un villano posible en cada puerta. En el fondo, el tema que Delaney retomaría en La mujer perfecta: el control disfrazado de perfección, el hombre que quiere corregir a las mujeres que ama — borrarles el desorden, la historia, la voluntad. Algún giro final es más efectista que verosímil, pero el libro se devora en dos noches. Bueno; leídas juntas, las dos novelas de Delaney cuentan la misma pesadilla — la mujer rediseñada por su pareja — cambiando el envoltorio: allá la robótica, acá la arquitectura. Y en ambas funciona.
hace 3 días
LA CHICA DE ANTES DELANEY, J.P.
- Género Novela negra, intriga, terror
- Editorial GRIJALBO
- Año de edición 2017
- ISBN 9788466343602
- ISBN digital 9788425355288
- Idioma Español
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Resumen
Es una casa espectacular. Elegante, minimalista. Toda ella respira buen gusto y serenidad. Justo el lugar que Jane estaba buscando para empezar de cero y ser feliz. Aunque lo extraordinario es que se la ofrecen por un alquiler irrisorio. Solo tiene que completar un peculiar formulario de solicitud y aceptar sin condiciones las reglas impuestas por su propietario y creador, un enigmático arquitecto. Al poco de instalarse, Jane descubre que algo le pasó allí a la inquilina anterior, Emma. Y empieza a preguntarse si no estará repitiendo las mismas elecciones, los mismos errores, las mismas sospechas que la chica de antes. ¿Qué estás dispuesto a aceptar para poseer lo que nunca imaginaste?
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