Madrid, años ochenta.La democracia empieza a asentarse, pero el poder ya ha aprendido a callar… y a hacer callar.Cuando Lucía Vidal aparece muerta en circunstancias sospechosas, nadie parece interesado en averiguar la verdad. El caso termina en manos de Aranda, un detective privado curtido en los márgenes de la ciudad, donde la ley llega tarde y la inocencia nunca llega.Lo que comienza como un encargo menor se convierte en una investigación criminal peligrosa, que destapa una red de corrupción política y empresarial, silencios comprados y nombres que no deberían pronunciarse. En un Madrid oscuro y creíble, Aranda descubre que en este país la verdad no se persigue: se administra.Y que hacer preguntas siempre tiene consecuencias.