LOS RECUERDOS QUE FUIMOS

LOS RECUERDOS QUE FUIMOS MONTAGUD, ELENA

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Nota media 10 Excelente 1 voto 1 críticas

Resumen

Jamie, Summer y Noah se conocen desde que nacieron. Sus familias son amigas; ellos son los mejores amigos del mundo. O al menos eso creen, solo que la vida no parece opinar lo mismo.

A medida que van creciendo, sus sentimientos también lo hacen y Noah y Summer descubren que su amistad es mucho más que eso. Pero los sueños y el miedo son capaces de romper un corazón y los caminos de los tres acaban bifurcándose. Con el tiempo, las vidas de Noah y Summer vuelven a cruzarse y, aunque ya no son los mismos de antes, sus almas se reconocen con tan solo una mirada o un roce de manos. Porque él siempre fue para ella el chico de las cuarenta y ocho pecas y ella se convirtió en una tormenta de verano para él.

Pronto se darán cuenta de que todos guardamos secretos, incluso las personas que más queremos. Y que la verdad tal vez se encuentre en los recuerdos que fueron. Lectura recomendada a partir de 16 años.

1 Críticas de los lectores

Los recuerdos que fuimos es una novela que se lee con el corazón en la mano y te deja la certeza de haber compartido una historia muy especial que se queda contigo al cerrar la última página.

Elena Montagud vuelve a demostrar que tiene una sensibilidad especial para hablar de los vínculos que nos marcan para siempre: la amistad de la infancia con la que se crece y se forman lazos inquebrantables, el primer amor que nace sin avisar, los silencios que, con el tiempo, pueden separarlo todo y el destino que, a veces, puede juntarlo de nuevo.

El libro sigue la historia de Jamie, Summer y Noah, tres amigos que crecen como hermanos, creyendo que nada podrá romper la amistad que los une, hasta que la adolescencia empieza a complicar aquello que daban por sentado. Los miedos, las decisiones equivocadas, las verdades no confesadas y las relaciones familiares terminarán poniendo a prueba ese lazo que parecía indestructible.

La novela fluye entre pasado y presente, mostrando cómo los recuerdos —que el lector va descubriendo poco a poco— pueden cobrar vida de nuevo con una intensidad incluso mayor que la que tuvieron en su momento.

Noah y Summer son personajes que se sienten reales, llenos de luces y sombras, con heridas que duelen y emociones que traspasan el papel. Es imposible no empatizar con ellos, no sufrir con sus pérdidas ni emocionarse cuando sus caminos vuelven a encontrarse. Hay miradas, gestos y palabras no dichas que dicen mucho más que cualquier declaración explícita, y momentos tan especiales que el lector los siente en su propia piel.

La autora aborda con sensibilidad y honestidad temas como el duelo, la culpa, la superación y el amor, construyendo una historia profundamente emocional y cercana, contada desde un lugar muy humano.

Es una historia que reconforta y duele a partes iguales, que te rompe un poquito por dentro para luego dejarte una sensación de esperanza.

Además, la edición es preciosa: el diseño floral y los cantos pintados convierten el libro en un auténtico tesoro, una joya que apetece tener, releer y mirar una y otra vez. Aunque, insisto, es más bonito por dentro que por fuera (y eso es difícil con esa maquetación).

Los recuerdos que fuimos es una historia que recomendaría a todo tipo de lectores: a quienes aman las historias intensas, a quienes buscan emociones reales y también a quienes creen que no les van los libros de romance, porque es tan especial que consigue atrapar incluso a quienes, como yo, no son muy de romance.

Este libro es una experiencia única, de las que se viven, se sienten y se recuerdan durante mucho tiempo. Un imprescindible al que sé que volveré para reencontrarme con unos protagonistas que ya siento como familia. (Gloria Mª Martínez Tarazona, 6 de febrero de 2026)

hace 1 día