«De manera inesperada, una brisa extraña erizó su nuca. Sintió los pies clavados en el suelo de la terraza, mientras su cerebro daba órdenes apremiantes a su cuerpo para salir de allí. Olía a peligro y, de forma repentina, a azahar. Otra vez aquello. Quería huir de allí, pero una fuerza aterradora l...
Sus críticas
NO VOY A DISCULPARME
MARTÍNEZ, MILA
los clasicos son entre cosas legibles aunque pasen los años y las modas, son sencillos; los barrocos osn para "minorias", recuerdo aquello de "lo bueno si breve...." Esta señora escribe claro y sencillo, y llega al centro de la emocion, con claridad y belleza; no hay parrafos inutiles, lo inutil...
hace 16 años