Roberto Arlt (1900-1942) nació en Buenos Aires en un hogar burgués. A los dieciséis años se va de casa y, tras vagar por un sinfín de oficios, comienza a trabajar como periodista y publica su primer relato, Jehová. En los años veinte escribe a destajo para toda suerte de publicaciones. En 1926 apare...
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Jimmy tenía un pez fiel como un perro, mimoso como un gato y amante como una esposa. El autor hace que el pez nos sonría y nos adentremos fascinados con éste en el relato, sonriendo con él y bailando con el narrador, en el camino de vuelta al mar... Sin que nos demos cuenta, el pez se cuela en nuest...
Muchedumbres aborregadas frente al televisor, señoras que buscan a Dios con prismáticos y no se dan cuenta de la belleza que las rodea, feligresas que se confiesan vía email, niñas confusas que les hacen preguntas comprometedoras a sus padres, trabajadores que se afanan en construir "la destrucción"...
Matias tiene una idea: enviar una carta en una botella rio abajo, hacia el mar y luego el océano. Quiere que su mensaje llegue a un ricon lejano y exótico del planeta y que alguien desconocido lo lea y le conteste. A poco kilómetros de la casa de Matias, en un lugar de la misma ciudad que para el es...
Una niña guarda su corazón en una botella, pensando que así lo cuidará mejor. Pero, a cambio de no volver a sentirse triste, la curiosidad y la capacidad de asombro no le acompañaron más. El autor de El misterioso caso del oso presenta otra gran historia, cuyo mensaje logra conmover a chicos y grand...
Se crió en la calle, en el vértigo sentimental de un hogar partido y entre las drogas y la delincuencia de un barrio sin movida madrileña. Huérfano y rebelde con un puñado de causas, tenía apenas doce años cuando esquivó la cornada de su propio futuro. Y en la verdad de la escuela taurina encontró e...
‘A menudo se nombra a Stephen King y a Neil Gaiman entre sus influencias, lo que esta joven acepta con entusiasmo de fan, pero sin amputarse de sus raíces patrias: en lo más profundo de estos cuentos laten Gógol, Bulgákov y el mejor cirujano-basurero mundial de la obsesión humana, Fiódor Dostoievski...