Siempre anhelante. Y lo que Waldo más anhela: el señor Korgy, su profesor de escritura creativa. Un hombre casado, con un hijo, hipoteca y facturas, sueños rotos, aspecto deteriorado y barriga. Ella no sabe por qué lo quiere. ¿Es por su pasión? ¿Su experiencia vital? ¿El hecho de que sabe de libros,...