Niégate a sufrir por amor, declárate en huelga afectiva, haz las paces con la soledad y atempera la necesidad de amar por encima de todo y a cualquier precio. Rescata el amor propio, tu primer gran amor a partir del cual se generan los otros.
Sus críticas
Nota de Salma Stephania Ayabar Ravelo
Comentado
el 13-07-2011