UNA RAMA CAÍDA DONAIRE CASAS, RAFAEL

Nota media 9,5 Excelente 2 votos 2 críticas

Resumen

"Afortunadamente no recuerdo muchas cosas de mi niñez, pero de algunas sí que me acuerdo. Tengo grabadas en mi memoria las peleas entre mis padres, cómo mi padre golpeaba a mi madre, cómo esta resistía al principio y cómo le suplicaba después para que dejase de pegarla, cómo mi hermano procuraba tranquilizarme mientras yo lloraba agazapado detrás del sillón del salón... No sé cuánto tiempo real duraban esas peleas, pero a mí se me hacían eternas. Estaba seguro de que la mataría y este pensamiento se convirtió en una obsesión durante mi infancia. Me preguntaba con ansiedad qué sería de mi hermano y de mí cuando ella muriera, quién cuidaría de nosotros. Tal vez nuestro padre quisiera matarnos a mi hermano y a mí también después de matarla a ella. Vivía aterrorizado por estos pensamientos".

2 críticas de los lectores

Una rama caída narra la historia de una familia humilde que se inicia en el barrio de Tetuán, en Madrid, en la posguerra española, y que llegará hasta nuestros días. Juana Osorio da luz a una niña, Isabel, que a los diez días de vida queda huérfana de padre. La infancia de Isabel no será fácil, su madre, con cinco hijos a su cargo, tendrá que trabajar duramente y la benjamina quedará al cuidado de sus hermanas adolescentes, que tienen otros pájaros en la cabeza.
Desde las primeras páginas observamos cómo las experiencias propias y las de su madre y hermanas forjan el carácter de Isabel, que desconfía de los hombres; pero sus estrictas y claras ideas y las aspiraciones a una vida mejor harán que acabe casándose con Francisco, un joven aparentemente prometedor. Isabel conseguirá subir de estatus social, aunque será a costa de vivir un infierno en su propio hogar.
La novela se estructura en varios capítulos en los que se alterna la voz narrativa. Por un lado, encontramos un narrador omnisciente en tercera persona; por otro, un narrador en primera persona, Álvaro, el hijo menor del matrimonio de Francisco e Isabel. La voz de Álvaro hace que resulte un personaje muy cercano que se gana la empatía del lector. No obstante, esta es una novela coral, en la que quizá destacan Isabel y Álvaro, pero también son importantes el hermano mayor, Francisco, y Juana, la madre de Isabel. Es la visión global de las tres generaciones de una misma familia la que hace que el conjunto de la obra sea soberbio.
Una rama caída es una obra muy completa que abarca amplios aspectos. Ya antes de empezar, leyendo la sinopsis —un emotivo fragmento del libro —, queda claro que la violencia doméstica es uno de los puntos más importantes que trata, pero incluye muchos otros temas, como el acoso escolar, las relaciones tóxicas, además de contener cierta crítica social, como cuando Isabel se siente ninguneada en su trabajo, o cuando Álvaro habla de los trapicheos de la universidad. Y no me gustaría dejar de mencionar la ambientación en Madrid como trasfondo del libro —sus barrios, reflejo de la diferencia de clases— y testigo del paso del tiempo. Sin embargo, en mi opinión, esta es fundamentalmente una novela de personajes. Destaca la profundidad de los mismos, están tan bien definidos que uno puede sentirse en su piel cuando se describen sus pensamientos y sentimientos. De hecho, sumergirme en la psicología de los protagonistas es lo que me ha resultado más interesante, intentar entender su comportamiento, especialmente en el caso de Isabel, de la cual sorprende su pasividad y cómo escoge guardar las apariencias y el silencio, permitiendo que sus hijos tengan una infancia desgraciada. Asimismo, asombra, a ojos de hoy en día, la tolerancia generalizada del maltrato hacia la mujer, es terrible leer “algo hará para que la pegue”. Afortunadamente, y a pesar de que aún queda camino por recorrer, la sociedad ha dado pasos de gigante en ese frente.
El desenlace es sorprendente e inesperado, acorde con la historia agridulce que hemos leído; si bien, a pesar de ser muy dura, también tiene momentos bonitos y de esperanza.
Me parece una novela magnífica, cuya lectura me ha encantado. Es de admirar todo lo que el autor nos cuenta en algo menos de doscientas páginas. Con una trama fluida, bien hilada y desarrollada, es una historia muy realista, intensa y absorbente, de las que se leen con pasión. Muy interesante y altamente recomendable. (Esther Rodríguez, 11 de octubre de 2022)

hace 1 mes
10

Una rama caída es una novela que duele a medida que se avanza en su lectura. Duele porque la historia que se narra en ella es terrible y porque bien podría ser una historia real, el desarrollo ficcionado de una noticia en la sección de sucesos de un periódico. Y esto el lector lo sabe: podría ser la historia de una familia vecina, la de un compañero del trabajo o de clase, la de un alumno –si resulta que el lector es profesor– o incluso la de una persona de nuestra familia más o menos cercana a la que no queremos prestar nunca demasiada atención. El libro nos cuenta la historia de tres generaciones de una misma familia marcada por la violencia doméstica. Consta de un breve preludio, cinco capítulos y un epílogo en los que Álvaro Delgado Martín y un narrador externo se turnan en la narración de los hechos, que comienzan con la vida de Juana Osorio, mujer viuda que en la posguerra tiene cinco hijos que sacar adelante con muy escasos recursos. Poco a poco la historia se va centrando en la menor de sus hijas, Isabel que, abandonada del cuidado de madre y hermanas desde pequeña, intenta escapar del mezquino mundo que la rodea como puede. Al final, hija de su época, la única manera que encuentra de huir de la pobreza y de su familia es casándose con un hombre que promete ser un ganador en la vida, pero que resulta ser un fiasco. Se verá envuelta en una espiral de violencia de difícil escapatoria agravada por el nacimiento de dos hijos, el menor de los cuales es Álvaro, que se erigirá en personaje principal de la novela. Álvaro y su hermano Francisco representarán dos maneras de enfrentarse a la situación familiar: este resignadamente y aquel a través de la rebeldía. A lo largo de la novela vemos cómo los personajes luchan entre sí, son acreedores unas veces de nuestra simpatía y otras de nuestro rechazo y cómo se va complicando el nudo de una historia que llega a ahogar a algunos de sus actores. El estilo de la novela es crudo, presenta una realidad dura, sin compasión hacia ningún personaje, pero sin regodearse en la violencia, sin amarillismo. El autor consigue un difícil equilibrio en la exposición de una historia terrible. Tal vez, se le puede reprochar un exceso de narración y pocas escenas dialogadas, pero su prosa es ágil. Uno de los puntos fuertes son los personajes, muy bien perfilados a pesar de ser una novela relativamente corta. No son en absoluto planos ni se reducen a un simple maniqueísmo. En todos vemos actitudes y pensamientos con los que podemos estar de acuerdo, pero también conductas reprobables. La psicología de cada uno es verdaderamente compleja e invita a la reflexión. No cabe duda de que el tema principal de la novela es la violencia machista en el seno de la familia contra la mujer y los hijos en un marco histórico que se centra en el Madrid de la década de los ochenta y los noventa, si bien una primera parte de la novela bastante extensa se sitúa en la época franquista. En este sentido, es interesante ver la evolución de España a lo largo de la segunda mitad del siglo XX: de la nación arruinada de la posguerra a la España aparentemente próspera de los ochenta y noventa. Sin embargo, en la novela se ofrece una imagen global de la sociedad española que va más allá del tema principal, tratándose asuntos muy diversos de manera más o menos extensa o fugaz, pero bien hilvanados: el sentimiento de la soledad en la adolescencia, la perenne precariedad laboral, la endogamia en la universidad, el poder fáctico de algunas instituciones de la Iglesia... Es una novela de recomendable lectura por la visión realista que ofrece sobre la violencia contra la mujer en nuestro país y por la descripción descarnada que se hace de la sociedad. El final del libro es inesperado y no dejará indiferente a nadie que lo lea.

hace 1 mes