Desde que la hermanita osa ha llegado, es el centro de atención. Eso entristece a cualquier hermanito oso e incluso le hace perder la paciencia. Pero cuando desaparece de pronto, Pelusa se da cuenta de que la quiere mucho.
Pelusa y Pompón se pelean. Enfadado, Pelusa corre al bosque, y entre los ruidos de la tormenta oye como un pequeño lobo pide ayuda. Los dos osos olvidan su enfado y unen sus fuerzas para salvarle. La aventura no podía terminar mejor: siguen siendo amigos...
Pelusa ha construido él solo una pequeña casa, pero sus papás no tienen tiempo para admirarla. Tampoco el pájaro carpintero. Entonces conoce a otro pequeño oso, al que también le gusta jugar y contar historias. Ya no está solo, ahora tiene un amigo con el que va a pasar mucho tiempo...