No más que nadie ni mejor tampoco que otros: la amé con rabia y obediente de reglas y caprichos. Fui paciente si ella beligerante. Estuve loco al estimarla mía enteramente, que ser el dueño fue tenerla en poco, no poseerla en fin. Si ahora toco por azar su virtud, indiferente se entrega al viejo ami...