En 1972, cuando Bélgica abrió su embajada en Pekín, Simon Leys fue enviado como agregado cultural para recorrer durante seis meses el país y elaborar informes detallados de sus tesoros artísticos. Incapaz de limitarse a la tarea de observar la «China muerta», Leys registró elocuentes escenas de la v...
Autores
«¡Damas y caballeros, es nuestro triste deber anunciarles que el emperador acaba de morir!». La noticia corre por toda Europa como un reguero de pólvora y, sin embargo, Napoleón está vivo. Tras una ingeniosa evasión de Santa Elena, quien ha muerto no es otro que el desdichado impostor que lo suplant...
Cuenta Simon Leys que cuando era un joven estudiante tuvo la suerte de acudir a una peculiar escuela en Hong Kong. Uno de sus condiscípulos, calígrafo y grabador, la bautizó como «Escuela de la inutilidad», y en ella pasó Leys unos «años intensos y gozosos, en los que aprender y vivir eran lo mismo»...
Citas y breves reflexiones de diversos autores, que nos iluminan sobre los aspectos centrales del individuo: el amor, la amistad, la vida, la muerte y la esperanza. Una antología que reuniera citas elegidas solo por su elocuencia, su profundidad, su chispa o su belleza correría el riesgo de ser abur...
Simon Leys nos presenta en este libro tres textos relacionados: los recuerdos que Prosper Mérimée, gran amigo de Stendhal, escribió a modo de homenaje póstumo al escritor, las impresiones de George Sand sobre el novelista y Los privilegios, una extraña fantasía descubierta en época reciente que el p...
Simon Leys es una singular voz libre, empeñado en desenmascarar lugares comunes, distorsiones morales y ciegos apriorismos. Autor de una docena de libros, en especial sobre arte y cultura chinas, pero también sobre literatura, el mar y la navegación, escribe regularmente para diversas publicaciones,...
La noche del 3 al 4 de junio de 1629, el Batavia, orgullo de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, naufragó a poca distancia del continente australiano, tras chocar contra un archipiélago de coral. El naufragio fue atroz. Mientras Pelsaert, representante del armador, y el capitán intentaba...