Con la curiosidad de un periodista y la sensibilidad de un narrador, nos muestra cómo gente ordinaria (instruida por libros de historia que exaltan la fe en la jerarquía dentro de la familia y la nación) es capaz de la mayor ignominia: la falta de piedad.
Autores
COMO SI YO NO ESTUVIERA
DRAKULIC, SLAVENKA
S. es bosnia y está en un hospital de Estocolmo, donde ha dado a luz a un niño. ¿Por qué sólo siente indiferencia y hasta se imagina sofocándolo con una almohada? Poco a poco va recuperando la memoria y recuerda aquel verano de 1992 en que los soldados serbios ocuparon su pueblo y comenzó su periplo...
EL SABOR DE UN HOMBRE
DRAKULIC, SLAVENKA
Tereza y José son dos extranjeros en Nueva York. Ella es una joven escritora polaca, y ha ido a estudiar literatura inglesa. Él, un antropólogo brasileño interesado en el canibalismo, prepara un trabajo sobre la experiencia de los jóvenes que sobrevivieron a un accidente de aviación en los Andes ali...