En una sociedad fuertemente tentada por la desesperación, la fe en Jesús de Nazaret sostiene nuestra esperanza y nos hace llevar la fiesta en el corazón, cantando cada día la Buena Noticia que Él nos trae de parte de Dios: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oye...