LA TIERRA PERMANECE STEWART, GEORGE R.

Nota media 7,85 Muy bueno 13 votos 3 críticas

Resumen

Premio Fantasy 1953. "Un devastador y desconocido virus asola la civilizacion; inexplicablemente, Isherwood Williams sobrevive. A la deriva, ha de afrontar un mundo sin humanidad, de paisajes degradados y hordas de insectos y roedores. Finalmente, dará con una superviviente, con la que fundará una nueva sociedad semejante a la de los antiguos nativos americanos". Está considerada una de las mejores novelas de ciencia-ficcion de todos los tiempos.

3 críticas de los lectores

3

TÍTULO: La Tierra permanece (Título original Earth Abides) – 1949. AUTOR: George R. Stewart (1895-1980). EDITORIAL: Minotauro (1962). PÁGINAS: 379. SINOPSIS: Un devastador y desconocido virus asola la civilización; inexplicablemente, Isherwood Williams sobrevive a la plaga. A la deriva, ha de afrontar un mundo sin humanidad, de paisajes degradados y hordas de insectos y roedores. Finalmente, dará con una superviviente, con la que fundará una nueva sociedad semejante a la de los antiguos nativos norteamericanos. Único testigo del pasado, Ish nos recuerda que «los hombres van y vienen, pero la Tierra permanece». GUSTARÁ: A aquellos que quieran seguir el canon de la crítica y disfruten viendo el desmoronamiento de la sociedad con las reflexiones que se plantea el protagonista. NO GUSTARÁ: A los que piensan que la acción narrativa, y más en un contexto apocalíptico, es una pieza fundamental en toda novela de este género. Ver al protagonista dar palos de ciego organizativos, dejando al azar la mayoría de sus decisiones, tampoco ayuda. RESEÑA: La novela alumbra en 1949, con los humos de la reciente finalización de la II Guerra Mundial aún picando en los ojos. Es el mismo año de la publicación de “1984”, la obra cumbre de George Orwell. Son momentos en los que la amenaza nuclear, y el sentimiento de fatalidad vitalista, se instalan en las sociedades que han vivido el horror de una guerra que se ha llevado por medio muchos sueños, relaciones y amigos. Son tiempos de desolación y de reconstrucción de familias rotas e ideales truncados. En este caldo de cultivo son multitud los autores que reflexionan acerca del papel del hombre sobre la Tierra que nos ha sido prestada, durante un período vital relativamente corto. Unos autores se decantarán por la pequeñez y temporalidad del ser humano y sus exiguas circunstancias, mientras otras verán un futuro fascista, amenazador y subyugador de las libertades individuales, como pieza fundamental en el devenir de los acontecimientos. (Orwell erró en “1984” únicamente en el año, pero acabará acertando, es cuestión de tiempo). La Tierra permanece ganó el Premio International Fantasy 1951, y se puede decir que razones no le faltan en el contexto en que fue laureada. Tras un virus que arrasa a casi toda la humanidad, el protagonista comparte con el lector la problemática de crear una nueva sociedad bajo las antiguas costumbres o el propio derecho consuetudinario o Natural. La logística, el transporte, la vuelta al ámbito rural, la crianza de una nueva generación nacida en valores y circunstancias completamente nuevas, la labor punitiva de las nuevas sociedades, y una larga batería de preguntas que no encuentran respuestas fáciles en los hombros de unos “primeros hombres” que deben cargar con el peso de la creación de una nueva sociedad menos imperfecta de la que tenían. Es su oportunidad. Un gran proyecto que a veces se enfrenta a grandes dudas, poca colaboración y la desidia personal de quienes no creen que esto sea posible. Hasta aquí las virtudes de la novela, que no son pocas. Además es seguramente el pilar fundamental de todo el género post-apocalíptico que ha venido después, (incluidos zombis e infectados 2.0). Pero STOP, seamos sinceros. A los que disfrutamos con el género de ficción, con las tramas, sus personajes, la tensión y los hilos y vaivenes argumentales, nos encontramos ante una gran decepción en la presente lectura. Posteriormente han surgido multitud de novelas, donde nos han narrado acontecimientos parecidos si bien, además de las lógicas preguntas trascendentales de la muerte y resurrección de una sociedad, nos han brindado momentos de apoteosis argumental, tensión y pasajes terroríficamente míticos. Títulos hay muchos, por mencionar algunos: “La carretera” de Cormac McCarthy, “El mundo sumergido” de J.G. Ballard, “Soy leyenda” de Richard Matheson, “Apocalipsis o La danza de la muerte” de Stephen King, “El canto del cisne” de Robert McCammon, entre otras muchísimos más. En La Tierra permanece, no solo el argumento y trama principal deja lagunas y momentos sin explicación, sino que los personajes, (y principalmente el protagonista), realizan acciones irracionales y completamente erradas para la necesidad y urgencia de los duros momentos por los que tienen que bregar. Muchos asuntos se concluyen de manera azarosa. El hilo argumental y la motivación de los personajes en cada situación, no es el fuerte de esta novela. Aunque la calificación haya sido de 3/10, es debido a que se queda corta en el argumento como novela de ficción. Hay que reconocerle muchas virtudes, incluido su final poético, pero a nivel de ficción narrativa, le falta coherencia y sentido de la creación novelesca. Hay que leerlo en cualquier caso, ya que es un clásico del que beben gran parte de todo lo que se ha publicado después sobre este tema. Además leyéndolo en sus capas más profundas, da bastante miedo reflexionar acerca de la mera posibilidad de que el autor antes o después acabe acertando el tiro.

hace 1 mes
8

Fantastico libro, de principio al final. Me encanta como termina la historia, cerrando un ciclo de vida y mirando al futuro.

hace 3 meses
7

Me gustó, es interesante leer como se va formando la nueva comunidad, (excepto la última parte, que para mi sobra). ¡Recomendado!

hace 8 años