Osman Recio es el dueño de una gran empresa alimentaria, sus dos únicos objetivos son llegar al Módulo A, el más alto y privilegiado estamento social de esta sociedad absolutamente jerarquizada y conseguir cerrar por fin su cubo de Rubik, un juego basado en miles y miles de permutaciones. Siendo objeto de varios programas y terapias de conducta, Recio refleja el ideal de hombre-máquina que ha desechado todo tipo de introspección, de subjetividad o de empatía, para convertirse en un mero producto que encarna el materialismo más atroz, en esa pieza perfecta que Franz Shujov (su terapeuta) necesita para acceder a su vez al más alto estamento dentro de la comunidad científica. Pero una terrible amenaza se cierne sobre esta sociedad desafiando su perfección cartesiana a través del más profundo caos.