Es la biografía del autor, pero de cuando él era niño hasta la adolescencia. Su vida de esa época la vivió en una aldea agrícola en la campiña inglesa desde que nació en 1914 hasta… El libro dedica un capítulo a cada cosa importante para él, su infancia; sus hermanos y hermanas a las que adora; el colegio y sus primeros pasos en él; sus amigos y las trastadas con ellos; las abuelas de la aldea; la religiosidad y las festividades religiosas; sus varias enfermedades y varias muertes; la casa; la relación los vecinos y con el cacique; el río; las dos estaciones que tienen: invierno y verano; su Madre, una mujer, divertida, excéntrica, olvidadiza, y cariñosa; describe varios tíos que tiene; el despertar en la aldea del deseo en la pubertad, una cosa normal que les pasa a los humanos y a los animales; etc. Un libro que, sin ser una gran historia, está lleno de pequeñas historias que me han llegado al corazón.
hace 2 horas
Compra este libro en:
Mi biblioteca
Resumen
«Los últimos días de mi infancia fueron también los últimos días de la aldea. Yo pertenecía a aquella generación que vio, por casualidad, el final de una vida milenaria. [...] Yo, mi familia, mi generación, nacimos en un mundo de silencio; en un mundo de trabajo duro y necesaria paciencia, un mundo de espaldas dobladas hacia la tierra, cuidado manual de los cultivos, dependencia de la meteorología y de la cosecha; un mundo en que las aldeas eran naves en paisajes vacíos y las distancias entre ellas largas; un mundo de caminos marcados por cascos y ruedas de carretas, no hollados por la gasolina y el petróleo, apenas transitados por las personas y casi nunca por placer, por los que lo que más rápido se movía eran los caballos.» Laurie Lee revive en esta novela, una de las más queridas y leídas por sus compatriotas, su infancia en una aldea de la campiña inglesa. Pese a nacer en 1914, un mes antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, sus recuerdos son amables y llenos de cariño hacia un mundo que iba a desaparecer.
Amazon
Agapea