Leo está harto. Su empleo como ejecutivo de cuentas en una agencia de publicidad le reporta buenos ingresos y un tedio contra el que le resulta complejo luchar. Su vida personal, la de un cincuentón soltero y con alergia al compromiso, tampoco está para tirar cohetes. Al final, las semanas pasan entre jornadas estresantes, noches de fiesta y mañanas con resaca… Un círculo difícil de romper.
Todo cambia cuando unos okupas invaden una casa abandonada próxima a la suya, en la zona alta de la ciudad, ante el escándalo de los vecinos. Mientras estos se organizan para desalojar lo antes posible a los recién llegados, Leo se siente atraído por una de las habitantes. Una chica decidida y alternativa, diferente de las que ha conocido hasta el momento, y alguien que no ha tenido miedo a renunciar a muchas cosas.