Me costó mucho situarme en la trama, en este caso protagonizada principalmente por Louis Kehlweiler, quien trabajó muchos años en “Interior” y cuyos contactos e información acumulada parecen infinitos. En su sistema de vigilancia en bancos (asiento en un lugar público), Kehlweiler descubre lo que le parece un hueso humano, cuya pista le acabará llevando a Port-Nicolas, en Bretaña. Marc Vandoosler ("San Marcos", uno de “los tres evangelistas”), que hace un pequeño trabajo para él, colaborará en la investigación. Aunque al final me ha enganchado, el personaje de Kehlweiler no ha captado mi atención y toda la trama en sí es demasiado enrevesada, por no decir inverosímil en algún momento, sobre todo algunas deducciones increíbles. Es la que menos me ha gustado de la serie "Los tres evangelistas".
hace 5 días
Amazon
Agapea
Amazon eBook