Siglo XIII. La inestabilidad más allá del río Tajo ha convertido el sur de la península ibérica en un campo de batalla donde confluyen los intereses de los reinos musulmanes, enfrentados entre sí, con los de Aragón y Castilla, que hostigan sin descanso a sus habitantes en busca de la reconquista.
Con el fin de controlar las fronteras, Fernando III envía al infante Alfonso, el futuro monarca Alfonso X el Sabio, a la recién conquistada Córdoba. Será allí donde tope con una mujer cuyo carácter e inteligencia cambiarán la Historia: María la Balteira.
El infante se valdrá de esta brava y enigmática dama, que arriesgará su vida intrigando entre los arráeces y los gobernadores de las principales ciudades musulmanas de al-Ándalus. De este modo, logrará hacerse con las plazas más importantes del sur de la península en su camino hacia la conquista del reino de Murcia.