Eternidad es un lugar remoto, un pequeño pueblo minero más allá del círculo polar ártico, que sorprendentemente cuenta con su propio teatro; las peripecias de su compañía teatral durante las convulsas décadas finales del siglo xx se recogen en el cuaderno que el antiguo director del lugar, Alexandr Ivánovich, un anciano afable, pobre y gravemente enfermo, deja olvidado en la consulta de un médico de provincias. Este es el punto de partida del nuevo libro de relatos de Maxim Ósipov, en el que, a través de historias cotidianas y aparentemente menores, nos habla de la sociedad y la historia rusas, desde el ocaso del periodo soviético hasta la guerra de Ucrania.