No los mata por placer. Los castiga por lo que son. En los pantanos cercanos a Vitoria-Gasteiz comienzan a aparecer cadáveres de parejas jóvenes. Él, abandonado en la orilla, con la espalda desgarrada y el cuerpo invadido por ninfas de libélula. Ella, sumergida con piedras, rapada y atrapada bajo el...