La mujer al verlo le sonrió levemente, “buenas tardes, con permiso”, dijo ella y de inmediato entro al negocio, Andres de inmediato dirigió su mirada a ese gran trasero que se mostraba bajo ese ajustado pantalón de mezclilla, eran unas caderas anchas y nalgas carnosas y prominentes. Tiernas, crue...
Editoriales
MI VECINA MARTA
CRUZ, GAEL
A partir de ese día, cuando me encontraba a Marta, la notaba mas sonriente para conmigo, me miraba de forma diferente y de esto no solo me di cuenta yo, si no también mis amigos, quienes entre broma y broma, me decían que me aventara, que yo le gustaba y muchas cosas mas... Fue entonces cuando mis...