Mimì, doce años, gafas, labia de sabelotodo y obsesión por los cómics, los astronautas y Karate Kid, vive en un edificio de un barrio popular de Nápoles, donde su padre trabaja de portero. Se pasa el día en la calle, junto a su mejor amigo Sasà, un golfillo, o en el apartamento de un dormitorio que...