Traducción de A. Espinosa Alarcón. Intr. de J. Alsina Clota. Rev. : A. Martínez Díez.
Introducción, traducción y notas de E. Montero Cartelle. Revisada por M. C. Díaz y Díaz.
Introducción, traducción y notas de A. López Eire. Revisada por J. A. López Férez.
Introducción, traducción y notas de A. Sancho Royo. Revisada por A. Bernabé Pajares.
Introducción, traducción y notas de A. Poratti, C. Eggers Lan, M. ª I. Santa Cruz de Prunes y N. L. Cordero. Revisada por A. del Pozo Ortiz.
Introducción, traducción y notas de A. Bernabé Pajares. Revisada por E. Acosta Méndez.
Introducción, traducción y notas de A. Bernabé Pajares. Revisada por A. Pérez Jiménez.
Introducción, traducción y notas de J. García López. Revisada por C. García Gual.
Introducción, traducción y notas de L. Rubio Fernández. Revisada por M. C. Díaz y Díaz.
Desde época helenística y durante toda la Antigüedad, el epigrama fue muy cultivado como género poético refinado y erudito. Pronto se hicieron antologías y recopilaciones de los poetas que lo utilizaron.