UNA CHICA EN INVIERNO LARKIN, PHILIP

Nota media 7,75 Muy bueno 4 votos 1 críticas

Resumen

Precisa, elegante, concisa, Una chica en invierno es la última de las grandes obras de Larkin que quedaba por publicar en castellano. Una historia de invierno y de verano, de guerra y de paz, de exilio y de hogar, y también una de sus piezas más sinceras, en la que se entrelazan huellas de su propia biografía. El autor nos sumerge magistralmente en la opresiva atmósfera del crudo invierno inglés en plena Segunda Guerra Mundial. Katherine es una joven refugiada que trabaja como bibliotecaria en una gris ciudad inglesa. Hastiada de su trabajo y de la vida en general, lo único que le hace mantener la esperanza es la perspectiva de un reencuentro con el que fue su primer amor. Así, en las horas previas a su cita, Katherine revivirá las idílicas vacaciones que supusieron para ella la pérdida de la inocencia y el paso a la edad adulta. Ahora Robin, el protagonista de aquel crucial verano, tan glorioso como mortificante, tan radiante como precozmente crepuscular, podría poner fin a su monótona vida y arrancarla para siempre de las garras de la frustración.

1 críticas de los lectores

La historia de Katherine Lind, una joven de un no nombrado país de Europa —cerca del Rin, es el único dato que se nos ofrece— que tiene que adaptarse a los modos e idiosincrasias inglesas en dos momentos sucesivos, antes y durante la II Guerra Mundial, constituye un primor de ejercicio narrativo, donde los todos elementos de la novela se articulan con la exactitud de un mecanismo de relojería.
La condición de poeta de Larkin se plasma en las delicadas y vivas descripciones del campo y la ciudad ingleses, pero sobre todo se luce en la creación de sus personajes. Katherine viaja primero a Inglaterra de visita con una familia, los Fennel, cuyo hijo es una suerte de primer amor, pero las cosas son distintas cuando regresa años después, ya en la guerra y como refugiada, entrando a trabajar en una librería. Sus dudas, su crecimiento personal, el ansia de comprensión de otras gentes y de otras culturas y el tan inevitable sentimiento de extrañeza, forman un fresco magnífico.
Una chica en invierno es una novela que expone la sensibilidad de su protagonista como pocas. Es morosa, pausada, detenida, escrita con un estilo impecable, donde los sentimientos y la indagación cobran más relevancia que las acciones, y una gran lectura, en definitiva, para todos aquellos que gustan de las novelas que sondean los entresijos del alma humana. (Carlos Cruz, 25 de noviembre de 2015)

hace 2 años