TOKIO, AÑO CERO (TRILOGÍA DE TOKIO, 1) PEACE, DAVID

Nota media 6,5 Bueno 4 votos 3 críticas

Resumen

Basada en el caso real de un asesino en serie después de la segunda guerra mundial en Japón, David Peace, cuyo estilo parece «un cruce entre Murakami y James Ellroy» (Publishers Weekly), ha escrito un retrato expresionista de una época y lugares angustiosos.
Tokio ha sido gravemente dañada por los bombardeos aliados, la población se muere de hambre mientras los vencedores, déspotas y brutales, ocupan el territorio. En medio del calor y del caos, el inspector de policía japonés Minami se dirige sin mucha convicción a la escena de un crimen. Una mujer joven aparece estrangulada en un parque de la ciudad y Minami intuye que es cuestión de tiempo que más mujeres aparezcan muertas. Adicto a los calmantes y sumido en las redes del señor del crimen local, Minami se esfuerza por averiguar el origen de estos crímenes complejos y escalofriantes, cada vez más convencido de que su propio pasado y sus más oscuros secretos están ligados a los del asesino.

3 críticas de los lectores

Pesimista, dura, decadente, cruda, oscura, realista… y por encima de todo con una prosa excesivamente complicada, no se trata de una novela fácil de leer, ni para todos los públicos, pero a cambio ofrece una verdadera vuelta de tuerca a un género que cada vez en más ocasiones se copia a sí mismo.
Lo mejor: Si te atrapa entre sus páginas, te deja extenuado, Tokio año cero es un viaje a las entrañas de un país y unas gentes devastadas por la guerra y sus consecuencias, un viaje tan intenso que permanece en la memoria del lector horas después de marcar cada página.
Lo peor: Difícil de leer, no hay término medio, te atrapará o te resultará "infumable", lo sabrás tras leer las primeras páginas.
Un soplo de aire fresco entre tanta novela de asesino en serie. Diferente.
JGF (Quelibroleo.com)

hace 5 años
4

Ni fuí capaz de terminarlo:(

hace 4 años
9

No es que haya devorado esta novela. Me ha devorado ella a mi. Surrealista, sofocante, deprimente, cruel...al principio creí que no me íba a enganchar, pero enseguida me sentí atrapada por el peculiar estilo narrativo y por el apocalíptico ambiente de ese Tokio rendido, devastado, ruinoso, hambriento, harapiento…en el que malvive el protagonista, un policía agobiado, atormentado, derrotado, lleno de secretos y de sombras, que se ve implicado en la investigación de varios asesinatos y violaciones cometidos a mujeres jóvenes, al parecer por el mismo asesino. En su deambular por escenarios ruinosos, malolientes, arrasados, paupérrimos, entre matones, prostitutas, madres desoladas, campesinos recelosos, colegas sospechosos, con los zapatos remendados, la ropa zurcida y las cabezas infectadas de piojos, el protagonista se ve inmerso en un complot, en el que también él tiene mucho que ocultar. Una novela difícil, pero fascinante, que te envuelve en una atmósfera fantasmagórica en la que, como repite el Detective Minami, “Nadie es quien parece ser…”

hace 4 años